Excertos de René Guénon
«Este Atma es representado por la sílaba ( por excelencia ) Om, que a su vez es representada por caracteres ( mâtrâs ), ( de tal suerte que ) las condiciones ( de Atma ) son las mâtrâs ( de Om ), e ( inversamente ) las mâtrâs ( de Om ) son las condiciones ( de Atma ): son A, U y M».
«Vaishwânara, cuya sede está en el estado de vigilia, es ( representado por ) A, la primera mâtrâ, porque es la conexión ( âpti, de todos los sonidos, puesto que el sonido primordial A, que es emitido por los órganos de la palabra en su posición natural, está como inmanente en todos los demás, que son sus modificaciones diversas y que se unifican en él, del mismo modo que Vaishwânara está presente en todas las cosas del mundo sensible y constituye su unidad ), así como porque es el comienzo ( âdi, a la vez del alfabeto y del monosílabo Om, como Vaishwânara es la primera de las condiciones de Atma y la base a partir de la cual, para el ser humano, debe cumplirse la realización metafísica ). El que conoce esto obtiene en verdad ( la realización de ) todos sus deseos ( puesto que, por su identificación con Vaishwânara, todos los objetos sensibles devienen dependientes de él y parte integrante de su propio ser ), y deviene el primero ( en el dominio de Vaishwânara o de Virâj, de quien se hace el centro en virtud de este conocimiento mismo y por la identificación que implica cuando es plenamente efectivo )».
«Taijasa, cuya sede está en el estado de sueño, es ( representado por ) U, la segunda mâtrâ, porque es la elevación ( utkarsha, del sonido a partir de su modalidad primera, como el estado sutil es, en la manifestación formal, de un orden más elevado que el estado grosero ), así como porque participa de los dos ( ubhaya, es decir, que, por su naturaleza y por su posición, es intermediaria entre los dos extremos del monosílabo Om, del mismo modo que el estado de sueño es intermediario, sandhyâ entre la vigilia y el sueño profundo ). El que conoce esto avanza en verdad en la vía del Conocimiento ( por su identificación con Hiranyagarbha ) y ( al estar así iluminado ) está en armonía ( samâna, con todas las cosas, ya que considera el Universo manifestado como la producción de su propio conocimiento, que no puede ser separado de él mismo ), y ninguno de sus descendientes ( en el sentido de «posteridad espiritual» )1 será ignorante de Brahma».
«Prâjna cuya sede está en el estado de sueño profundo, es ( representado por ) M, la tercera mâtrâ, porque es la medida ( miti, de las otras dos mâtrâs, como, en una relación matemática, el denominador es la medida del numerador ), así como porque es la conclusión ( del monosílabo Om, considerado como encerrando la síntesis de todos los sonidos, y del mismo modo que lo no manifestado contiene, sintéticamente y en principio, todo lo manifestado con sus diversos modos posibles, y como esto, a su vez, puede considerarse como entrando en lo no manifestado, de lo que jamás se ha distinguido más que de una manera contingente y transitoria: la causa primera es al mismo tiempo la causa final, y el fin es necesariamente idéntico al principio )2 . El que conoce esto mide en verdad este todo ( es decir, el conjunto de los «tres mundos» o de los diferentes grados de la Existencia universal, cuyo «determinante» es el Ser puro )3 , y deviene la conclusión ( de todas las cosas, por la concentración en su propio Sí mismo o su personalidad, donde se encuentran, «transformadas» en posibilidades permanentes, todos los estados de manifestación de su ser )»4 .
«El Cuarto es «no-caracterizado» ( amâtra, y por consiguiente incondicionado ); es no actuante ( avyavahârya ), sin ningún rastro del desarrollo de la manifestación ( prapancha-upashama ), todo Beatitud y sin dualidad ( Shiva Adwaita ): Eso es Omkâra ( el monosílabo sagrado considerado independientemente de sus mâtras ), eso ciertamente es Atma ( en Sí mismo, fuera e independientemente de toda condición o determinación cualquiera, comprendida la determinación principal que es el Ser mismo ). El que conoce esto entra en verdad en su propio «Sí mismo» por medio de este mismo «Sí mismo» ( sin ningún intermediario de cualquier orden que sea, sin el uso de ningún instrumento tal como una facultad de conocimiento, que no puede alcanzar más que un estado del «Sí mismo», y no a Paramâtmâ, el «Sí mismo» supremo y absoluto )»5 .
NOTAS: