— En cuarto término, el ojo percibe el exterior de las cosas y su superficie, pero no su interior, aunque a veces percibe su forma pero no su verdadera naturaleza. El intelecto penetra en el interior, en el corazón de las cosas, y ciñe su naturaleza profunda y su esencia intelegible. Descubre su causa, su razón de ser, su finalidad y su armonía interna (hikma). Encuentra el lugar de su creación, el cómo y el por qué son creadas, de cuántos elementos reales se componen, qué rango ocupan en la Existencia, cuál es su relación con el Creador y cuál es su relación con el resto de Sus criaturas. Todo esto entre otros objetos de búsqueda que no enumeraremos aquí por ser demasiado largo de exponer.
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ALGAZEL DEUS É A VERDADEIRA LUZ