— En sexto término, el ojo no ve lo que es ilimitado; él ve solamente cuerpos determinados por ciertos atributos, según los cuales un cuerpo es concebido dentro de estos límites. El intelecto percibe los objetos del conocimiento y estos no pueden concebirse limitados. Sin duda, en el preciso momento en que él considera cosas determinadas, los resultados de este conocimiento se le presentan como limitados. Pero la posibilidad de percibir es ilimitada. Sería demasiado engorroso desarrollar en este momento esta cuestión. Pero si quieres puedes tomar como ejemplo las siguientes evidencias: el intelecto aprende los números y la serie de números no tienen fin; puede asir el resultado obtenido doblando el número dos, después el número tres y enseguida todos los números subsiguientes; aquí tampoco se puede concebir límite alguno. El intelecto es capaz de asir toda clase de relación entre los números sin límites concebibles. Mejor aún, él percibe que tiene conocimiento de una cosa, y que tiene el conocimiento de este conocimiento y la posibilidad de no detenerse nunca ¡Y esto tan sólo con un único objeto de conocimiento!
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ALGAZEL DEUS É A VERDADEIRA LUZ