En muchas de las filosofías antiguas se dice que esta es la principal tarea del hombre, su verdadera tarea. Por medio del conocimiento interior es que el hombre encuentra la verdadera solución a todas sus dificultades. Es preciso entender que la dirección de este crecimiento no es hacia fuera, hacia los negocios, la ciencia o la actividad externa, sino hacia dentro, en la dirección del conocimiento de sí mismo; y es a través de esto que se produce un cambio en el ser consciente. En tanto el hombre esté vuelto tan sólo hacia fuera, en tanto sus creencias lo vuelquen hacia los sentidos como único criterio de lo 'real', en tanto crea tan sólo en apariencias, no podrá cambiar en sí mismo.
No podrá crecer en su sentido interno. A través del punto de vista naturalista se priva a sí mismo de todas las posibilidades de un cambio interior. Tiene que relacionarse con el 'mundo de la idea' antes de poder comenzar a crecer. Tiene que poder sentir que en el universo hay algo más que lo que es aparente a los sentidos. Tiene que sentir que hay otros significados posibles, otras interpretaciones, pues únicamente de esta manera podrá su mente 'abrirse'. Tiene que haberle llegado el sentimiento y la sensación de que hay algo más. Tiene que haberse preguntado '¿qué soy?', y qué puede significar la vida y qué sentido tiene su propia existencia. Tiene que haberse producido cierta clase de interrogantes en su alma. ¿El significado de la existencia es algo más de lo que aparenta ser? ¿Vivo en medio de algo más grande que lo que revelan mis sentidos? ¿Son todos mis problemas únicamente externos? ¿Es el conocimiento del mundo exterior el único conocimiento posible?