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id da página: 10574 Discurso de Santo Buda Buda

Discurso de Santo Buda

RBN I-21 — DISCURSO DE SANTO BUDA


«¡Seres dotados de presencias para la actualización de la esperanza de nuestro PADRE COMÚN!»

«Casi en el origen mismo de vuestra raza, tuvo lugar en el proceso de la existencia normal de todo nuestro sistema solar un accidente imprevisto que amenazó seriamente a todos los seres que entonces existían.»

«Fue necesario, entonces, entre otras medidas requeridas para la regulación de los trastornos comunes universales, conforme a las explicaciones de cienos Altísimos Sacratísimos Individuos, producir cierto cambio en el funcionamiento de las presencias comunes de vuestros antecesores, es decir, que les fue conferida a sus presencias cierto órgano dotado de propiedades especiales, gracias a las cuales todas las cosas exteriores percibidas por sus presencias totales y transformadas para su propio recubrimiento, se manifestaban posteriormente sin guardar conformidad alguna con la realidad.»

«Poco tiempo después, una vez establecida la existencia normal de vuestro sistema solar y una vez pasada la necesidad de efectuar ciertas actualizaciones intencionalmente anormales, nuestro MISERICORDIOSO PADRE COMÚN se apresuró a dar la orden de anular inmediatamente ciertas medidas artificiales entre las cuales se contaba el ya superfluo órgano Kundabuffer, de las presencias comunes de vuestros antecesores, así como la de todas sus propiedades consiguientes; y esta orden fue ejecutada inmediatamente por los Sagrados Individuos pertinentes, a cuyo cargo estuvo la supervisión de estas actualizaciones cósmicas.»

«Después de transcurrido un considerable espacio de tiempo, se reveló repentinamente que si bien todas las propiedades del mencionado órgano habían sido extirpadas efectivamente de las presencias de vuestros antecesores por los referidos Sagrados Individuos, cierto resultado cósmico, naturalmente derivado de aquél, conocido con el nombre de 'predisposición' y puesto de manifiesto en toda presencia cósmica más o menos independiente, debido a la acción repetida de su función correspondiente, no había sido previsto ni destruido como correspondía.»

«De tal modo que, debido a esta predisposición que comenzó a transmitirse por herencia a las generaciones posteriores, las consecuencias de las propiedades del órgano Kundabuffer comenzaron a cristalizarse gradualmente en sus presencias.»

«No bien tuvo lugar este lamentable hecho en las presencias de los seres tricerebrados que habitaban en este planeta Tierra, fue enviado inmediatamente a aquel lugar, por orden de nuestro PADRE COMÚN, un Individuo Sagrado a fin de que, bajo el aspecto de un hombre como cualquiera de vosotros -y dotado de la perfección correspondiente a la Razón Objetiva según las condiciones ya establecidas- os explicara y os mostrara la forma de extirpar de vuestras presencias las consecuencias ya cristalizadas de las propiedades del órgano Kundabuffer, así como vuestra heredada predisposición a las nuevas cristalizaciones.» «Durante el periodo en que dicho Sagrado Individuo, dotado de una presencia semejante a la vuestra, y habiendo alcanzado ya la edad de la responsabilidad natural a todo ser tricentrado maduro, guió de forma directa el proceso ordinario de la vida eseral de vuestros antecesores, muchos de ellos lograron liberarse por completo, y efectivamente, de las consecuencias de las propiedades del órgano Kundabuffer y, o bien adquirieron de este modo el Ser para sí mismos, o bien se convirtieron en fuentes normales para el surgimiento de presencias normales de ulteriores seres semejantes a ellos.»

«Pero debido al hecho de que con anterioridad al período en que dicho Individuo Sagrado hizo su aparición en la Tierra, la duración de vuestra existencia se había vuelto ya, en razón de diversas condiciones anómalas firmemente establecidas y creadas por vosotros mismos, inusitadamente breve, el proceso del sagrado Rascooarno debió también, muy pronto, ocurrirle a este Sagrado Individuo, es decir, que también él, al igual que vosotros, debió morir prematuramente, de modo tal que después de su muerte comenzaron a restablecerse gradualmente las condiciones anteriores, en virtud de dos razones principales: por un lado las condiciones anómalas de la existencia ordinaria establecidas desde antiguo, y, por el otro, esa maléfica particularidad de vuestra psiquis llamada Necedad.»

«Merced a la mencionada particularidad de vuestra psiquis, ya los seres de la segunda generación después de la correspondiente al mencionado Individuo Sagrado que había sido enviado desde lo Alto, comenzaron a modificar gradualmente todo cuanto él les había explicado y aconsejado, con el resultado final de que toda su obra se vio por último completamente destruida.»

«Una y otra vez fue actualizado el mismo proceso por el Altísimo Encargado Cósmico Común de los Resultados Finales, pero siempre con el mismo estéril resultado.»

«En la época presente del flujo del tiempo, en que la vida eseral anómala de los seres tricerebrados de vuestro planeta, particularmente la de esos seres que habitan aquella parte de la superficie del planeta Tierra conocida por el nombre de Perlandia, comienza ya a obstaculizar seriamente la normal y armoniosa existencia de la totalidad de este sistema solar, se manifiesta mi esencia, procedente de lo Alto, entre vosotros, a fin de que encontremos todos juntos, en este mismo sitio, y tras una mutua colaboración, la forma y el medio de liberar, en las actuales circunstancias, vuestras presencias, de las referidas consecuencias que ahora debéis sobrellevar, debido a la falta de previsión de ciertos Sagrados Encargados de los Resultados Cósmicos Finales.»