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NI-EuSou18

Para Saber Lo que usted Es, Descubra Lo que usted No Es

Interlocutor: Su manera de describir el universo como consistente de materia, mente y espíritu es una entre muchas. Hay otros modelos a los que se espera que el universo se conforme, y uno está perdido a la hora de saber cual modelo es verdadero y cual no lo es. Uno acaba sospechando que todos los modelos son solo verbales y que ningún modelo puede contener la realidad. Según usted la realidad consiste en tres dominios: El dominio de la materia-energía (mahadakasha), el dominio de la consciencia (chidakasha) y el del puro espíritu (paramakasha). El primero es algo que tiene a la vez movimiento e inercia. Eso que percibimos. Nosotros también sabemos que percibimos —somos conscientes y también presenciamos que somos conscientes. Así pues, tenemos dos: materia-energía y consciencia. La materia parece estar en el espacio mientras que la energía está siempre en el tiempo, estando relacionada con el cambio y siendo medida por el grado del cambio. La consciencia parece ser algo aquí y ahora, en un único punto del tiempo y del espacio. Pero usted parece sugerir que la consciencia también es universal —lo cual la hace atemporal, aespacial e impersonal. Yo puedo comprender un poco que no hay ninguna contradicción entre lo atemporal y aespacial y el aquí y ahora, pero la consciencia impersonal yo no puedo sondearla. Para mí la consciencia está siempre focalizada, centrada, individualizada, es siempre una persona. Usted parece decir que puede haber un percibir sin un perceptor, un conocer sin un conocedor, un amar sin un amante, un actuar sin un actor. Yo siento que la trinidad del conocer, del conocedor y de lo conocido puede ser vista en cada movimiento de la vida. La consciencia implica un ser consciente, un objeto de consciencia y el hecho de ser consciente. A eso que es consciente yo lo llamo una persona. Una persona vive en un mundo, es una parte de él, afecta al mundo y es afectada por él. Maharaj: ¿Por qué no indaga usted cuán reales son el mundo y la persona?
Int: ¡Oh, no! No necesito indagar. Me basta con que la persona no sea menos real que el mundo en que la persona existe. Mah: ¿Entonces cuál es la cuestión?
Int: ¿Son las personas reales, y los universales conceptuales, o son reales los universales y las personas imaginarias? Mah: Ni unos ni otros son reales.
Int: Ciertamente, yo soy suficientemente real como para merecer su respuesta y soy una persona. Mah: No cuando está dormido.
Int: La sumersión no es ausencia. Incluso cuando estoy dormido, yo soy. Mah: Para ser una persona debe ser consciente de usted mismo. ¿Lo es siempre?
Int: No cuando estoy dormido, por supuesto, ni cuando estoy en un desvanecimiento, o drogado. Mah: ¿Durante sus horas de vigilia es continuamente consciente de usted mismo?
Int: No, a veces estoy mentalmente ausente, o simplemente absorto. Mah: ¿Es usted una persona en los vacíos de consciencia de usted mismo?
Int: Por supuesto yo soy la misma persona en todo eso. Me acuerdo de cómo fui ayer y el año pasado —definitivamente, yo soy la misma persona. Mah: ¿De modo que, para ser una persona, usted necesita la memoria?
Int: Por supuesto. Mah: Y sin la memoria, ¿qué es usted?
Int: Una memoria incompleta entraña una personalidad incompleta. Sin memoria yo no puedo existir como una persona. Mah: Ciertamente puede existir sin memoria. Usted existe así —en el sueño profundo.
Int: Solo en el sentido de permanecer vivo. No como una persona. Mah: Puesto que admite que como una persona usted tiene solo una existencia intermitente, ¿puede decirme lo que es usted en los intervalos entre sus experiencias de usted mismo como una persona?
Int: Yo soy, pero no como persona. Puesto que yo no soy consciente de mí mismo en los intervalos, solo puedo decir que yo existo, pero no como persona. Mah: ¿Podemos llamarlo existencia impersonal?
Int: Yo lo llamaría más bien existencia inconsciente; yo soy, pero no sé que yo soy. Mah: Usted lo ha dicho ahora: «Yo soy pero no sé que yo soy» ¿Le sería posible decirlo cuando está inconsciente?
Int: No, no podría. Mah: Usted solo puede describirlo en el pretérito pasado: «Yo no sabía. Yo estaba inconsciente» en el sentido de no recordar.
Int: Habiendo estado inconsciente, ¿cómo podría yo recordar, y qué? Mah: ¿Estaba realmente inconsciente, o solo no recuerda?
Int: ¿Cómo puedo saberlo? Mah: Considérelo. ¿Recuerda cada segundo de ayer?
Int: Por supuesto, no. Mah: ¿Estuvo entonces inconsciente?
Int: Por supuesto, no. Mah: ¿Así pues, es consciente y sin embargo no recuerda?
Int: Sí. Mah: Quizás fue consciente en el sueño profundo y sólo no recuerda.
Int: No, yo no era consciente. Estaba dormido. No me comportaba como una persona consciente. Mah: Nuevamente, ¿cómo lo sabe?
Int: Me lo han dicho así quienes me han visto dormido. Mah: Todo lo que ellos pueden testificar es que le han visto yaciendo tranquilamente con los ojos cerrados y respirando regularmente. Ellos no podrían saber si estaba consciente o no. Su única prueba (de usted) es su propia memoria. ¡Es una prueba bien incierta!.
Int: Sí, admito que según mis propios términos, yo soy una persona sólo durante mis horas de vigilia. Lo que soy fuera de éstas, no lo sé. Mah: ¡Al menos usted sabe que no sabe! Puesto que pretende no ser consciente en los intervalos entre las horas de vigilia, deje a los intervalos en paz. Consideremos solo las horas de vigilia.
Int: Yo soy la misma persona en mis sueños. Mah: De acuerdo. Considerémoslos juntos —vigilia y sueño. La diferencia está solo en la continuidad. Si sus sueños fueran consistentemente continuos, trayendo noche tras noche los mismos entornos y las mismas gentes, usted sería incapaz de saber cual es la vigilia y cual es el sueño. En adelante, cuando hablemos del estado de vigilia, incluiremos también el estado de sueño.
Int: De acuerdo. Yo soy persona sólo en una relación consciente con un mundo. Mah: ¿Son esenciales el mundo y la relación consciente para que usted sea una persona?
Int: Incluso tabicado en una cueva, sigo siendo una persona. Mah: Eso implica un cuerpo y una cueva. Y un mundo en el que puedan existir.
Int: Sí, puedo verlo. El mundo y la consciencia del mundo son esenciales para mi existencia como una persona. Mah: Eso hace de la persona una parte del mundo, o viceversa. Los dos son uno.
Int: La consciencia está sola. La persona y el mundo aparecen en la consciencia. Mah: Usted ha dicho: aparecen. ¿Podría agregar: desaparecen?
Int: No, no puedo. Solo puedo ser consciente de mí y de la aparición de mi mundo. Como una persona, no puedo decir: «el mundo no es». Sin un mundo yo no estaría aquí para decirlo. Debido a que hay un mundo, yo estoy aquí para decir: «hay un mundo». Mah: Quizás es todo lo contrario. Debido a que usted es, hay un mundo.
Int: Para mí una tal afirmación no tiene sentido. Mah: Su ausencia de sentido puede desaparecer en la investigación.
Int: ¿Dónde comenzamos? Mah: Todo lo que yo sé es que todo lo que depende, no es real. Lo real es verdaderamente independiente. Puesto que la existencia de la persona depende de la existencia del mundo y está circunscrita y definida por el mundo, no puede ser real.
Int: No puede ser un sueño, ciertamente. Mah: Incluso un sueño tiene existencia, cuando es apercibido y gozado, o padecido. Todo lo que usted piensa y siente tiene ser. Pero puede no ser lo que usted cree que es. Lo que usted piensa que es una persona puede ser algo completamente diferente.
Int: Yo soy lo que sé que yo soy. Mah: ¡Usted no puede decir que usted es lo que usted piensa que es! Sus ideas sobre usted mismo cambian de día en día y de momento en momento. Su imagen de usted mismo es la cosa más cambiante que usted tiene. Es sumamente vulnerable, y está a merced de cualquier recién llegado. Una privación, la pérdida de un trabajo, un insulto, y su imagen de usted mismo, a la que llama su persona, cambia profundamente. Para saber lo que usted es, debe investigar y saber primero lo que usted no es. Y para saber lo que usted no es, usted debe observarse cuidadosamente, rechazando todo lo que no está necesariamente con el hecho básico: «yo soy». Las ideas: Yo nací en un lugar determinado, a una hora determinada, de mis padres, y ahora soy fulano, que vive en, casado con, padre de, empleado por, etc., no son inherentes a la sensación de «yo soy». Nuestra actitud usual es de «yo soy esto». Separe consistente y perseverantemente el «yo soy» de «esto» o «eso», y trate de sentir lo que significa ser, sólo ser, sin ser «esto» o «eso». Todos nuestros hábitos van contra ello y la tarea de combatirlos es larga y dura a veces, pero una clara comprensión ayuda mucho. Cuanto más claramente comprenda que en el nivel de la mente usted sólo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al final de su búsqueda y realizará su ser ilimitado.