Matar Daña al Matador, no al Matado
Interlocutor: Hace un millar de años un hombre vivió y murió. Su identidad (antahkarana) ha reaparecido en un cuerpo nuevo. ¿Por qué no recuerda su vida anterior? Y si lo hace, ¿puede ese recuerdo ser traído a la consciencia?
Maharaj: ¿Cómo puede usted saber que la misma persona ha reaparecido en el cuerpo nuevo? Un cuerpo nuevo puede significar una persona completamente nueva.
Int: Imagine usted un cuenco de ghee (mantequilla clarificada india). Cuando el cuenco se rompe, el ghee permanece y puede ser transferido a otro cuenco. El cuenco viejo tenía su propio olor, el nuevo tiene el suyo. El ghee llevará los olores de un cuenco a otro. De la misma manera la identidad personal se transfiere de un cuerpo a otro cuerpo.
Mah: Todo eso está muy bien. Cuando hay el cuerpo, sus peculiaridades afectan a la persona. Sin el cuerpo nosotros tenemos la identidad pura en la sensación de «yo soy». Pero cuando usted renace en un cuerpo nuevo, ¿dónde está el mundo experimentado anteriormente?
Int: Cada cuerpo experimenta su propio mundo.
Mah: En el cuerpo presente, ¿qué es el cuerpo viejo —meramente una idea, o un recuerdo?
Int: Una idea, por supuesto. ¿Cómo puede un cerebro recordar lo que no ha experimentado?
Mah: Usted ha respondido a su propia pregunta. ¿Por qué jugar con las ideas? Conténtese con aquello de lo que está seguro. Y la única cosa de la que puede estar seguro es de «yo soy». Permanezca con ello, y rechace todo lo demás. Esto es yoga.
Int: Yo puedo rechazar solo verbalmente. Como mucho me acuerdo de repetir la fórmula: «esto no es mí mismo, esto no es mío. Yo soy más allá de todo esto».
Mah: Es suficiente. Primero verbalmente, después mental y emocionalmente, después en la acción. Preste atención a la realidad dentro de usted, y ella saldrá a la luz. Es como batir la crema para sacar la mantequilla. Hágalo correcta y asiduamente y el resultado vendrá seguro.
Int: ¿Cómo puede lo absoluto ser el resultado de un proceso?
Mah: Tiene usted razón, lo relativo no puede resultar en lo absoluto. Pero lo relativo puede bloquear lo absoluto, lo mismo que no batir la crema puede impedir la separación de la mantequilla. Es lo real quien crea el impulso; lo interior empuja a lo exterior y lo exterior responde con el interés y el esfuerzo. Pero finalmente no hay ningún interior, ni exterior; la luz de la consciencia es a la vez el creador y la criatura, el experimentador y la experiencia, el cuerpo y lo incorporado. Ocúpese del poder que proyecta todo esto y sus problemas se acabarán.
Int: ¿Cuál es el poder que proyecta?
Mah: Es la imaginación empujada por el deseo.
Int: Yo conozco todo esto, pero no tengo ningún poder sobre ello.
Mah: Esto es otra ilusión suya, nacida de la codicia de resultados.
Int: ¿Qué hay de malo en la acción intencionada?
Mah: No viene al caso. En estos asuntos no se trata en absoluto de propósito ni de acción. Todo lo que necesita es escuchar, recordar, meditar. Es como tomar alimento. Todo lo que puede hacer es morder, masticar y tragar. Todo lo demás es inconsciente y automático. Escuche, recuerde y comprenda —la mente es a la vez el actor y el escenario. Todo es de la mente y usted no es la mente. La mente nace y renace, no usted. La mente crea el mundo y toda su pasmosa variedad. Lo mismo que en una buena obra de teatro usted tiene todo tipo de caracteres y situaciones, así usted necesita un poco de todo para hacer un mundo.
Int: Nadie sufre en una obra de teatro.
Mah: A menos de que uno se identifique a sí mismo con ella. No se identifique con el mundo y no sufrirá.
Int: Otros sufrirán.
Mah: Entonces haga usted su mundo perfecto. Si cree en Dios, trabaje con Él. Si no cree, devenga usted uno. O bien ve el mundo como una obra de teatro, o bien trabaja en él con todas sus fuerzas. O ambas cosas.
Int: ¿Qué hay sobre la identidad del hombre moribundo? ¿Qué le acontece a esa identidad cuando muere? ¿Esta usted de acuerdo en que continúa en otro cuerpo?
Mah: Continúa y sin embargo no continúa. Todo depende de cómo lo mire usted. ¿Qué es la identidad, después de todo? ¿Continuidad en la memoria? ¿Puede usted hablar de identidad sin memoria?
Int: Sí, sí puedo. El niño puede no conocer a sus padres, sin embargo las características hereditarias estarán ahí.
Mah: ¿Quién las identifica? Alguien con una memoria para registrar y comparar. ¿No ve que la memoria es la urdimbre de su vida mental? Y la identidad es meramente un patrón de eventos en el tiempo y en el espacio. Cambie el patrón y ha cambiado al hombre.
Int: El patrón es significativo e importante. Tiene su propio valor. Al decir que un diseño tejido es meramente hilos coloreados usted elude lo más importante —su belleza. O al describir un libro como papel con manchas de tinta en él, usted elude el significado. La identidad es valiosa porque es la base de la individualidad; eso que nos hace únicos e irremplazables. «Yo soy», es la intuición de la singularidad.
Mah: Sí y no. Identidad, individualidad, singularidad —son los aspectos más valiosos de la mente, pero solo de la mente. «Yo soy todo lo que hay» es también una experiencia igualmente válida. Lo particular y lo universal son inseparables. Son los dos aspectos de lo sin nombre, como se ve desde fuera y desde dentro. Desafortunadamente, las palabras solo mencionan, pero no transmiten. Intente ir más allá de las palabras.
Int: ¿Qué muere con la muerte?
Mah: La idea «Yo soy este cuerpo» muere; el presenciador no.
Int: Los Jainas creen en una multiplicidad de presenciadores siempre separados.
Mah: Esa es su tradición basada en la experiencia de algunas grandes personas. El único presenciador se refleja a sí mismo en los innumerables cuerpos como «yo soy». Mientras los cuerpos duran, por muy sutiles que sean, «yo soy» aparece como muchos. Más allá del cuerpo solo hay el Uno.
Int: ¿Dios?
Mah: El Creador es una persona cuyo cuerpo es el mundo. Lo Sin nombre es más allá de todos los dioses.
Int: Sri Ramana Maharshi murió. ¿Qué diferencia supuso esto para él?
Mah: Ninguna. Lo que él era, él es —la Realidad Absoluta.
Int: Pero para el hombre común la muerte supone una diferencia.
Mah: Lo que él piensa de sí mismo que es antes de la muerte, continúa siéndolo después de la muerte. Su imagen de sí mismo sobrevive.
Int: El otro día hubo una conversación sobre el uso por el jnani de pieles de animales para la meditación etc. No me quedé convencido. Es fácil justificar todo haciendo referencia a la costumbre y a la tradición. Las costumbres pueden ser crueles y la tradición corrupta. Ellas explican, pero no justifican.
Mah: Nunca he dado a entender que la licencia siga a la realización de sí mismo. Un hombre liberado es extremadamente apacible. Pero sus leyes son las leyes de su sí mismo real, no las de su sociedad. Las leyes de su sociedad las observa, o las rompe de acuerdo con las circunstancias y la necesidad. Pero nunca será caprichoso ni desordenado.
Int: Lo que yo no puedo aceptar es la justificación por la costumbre y el hábito.
Mah: La dificultad está en nuestros diferentes puntos de vista. Usted habla desde el punto de vista del cuerpo-mente. El mío es el del presenciador. La diferencia es básica.
Int: Sin embargo, la crueldad es crueldad.
Mah: Nadie le obliga a ser cruel.
Int: Aprovecharse de la crueldad de otras gentes es crueldad por delegación.
Mah: Si observa de cerca el proceso de la vida, encontrará la crueldad por todas partes, pues la vida se alimenta de la vida. Esto es un hecho, pero este hecho no hace que usted se sienta culpable por estar vivo. Usted comenzó una vida de crueldad provocando a su madre trastornos inacabables. Hasta el último día de su vida usted competirá por la comida, el vestido, el cobijo, aferrándose a su cuerpo, luchando por sus necesidades, queriendo estar seguro en un mundo de inseguridad y de muerte. Desde el punto de vista del animal ser matado no es la peor forma de morir; es ciertamente preferible a la enfermedad y al declive senil. La crueldad está en el motivo, no en el hecho. Matar daña al matador, no al matado.
Int: De acuerdo; entonces uno no debe aceptar los servicios de cazadores y matarifes.
Mah: ¿Quién quiere usted que acepte?
Int: Usted acepta.
Mah: ¡Así es como usted me ve! ¡Cuán rápidamente acusa, condena, sentencia y ejecuta! ¿Por qué comenzar conmigo y no con usted mismo?
Int: Un hombre como usted debería constituir un ejemplo.
Mah: ¿Está dispuesto a seguir mi ejemplo? Yo estoy muerto al mundo, yo no deseo nada, ni siquiera vivir. Sea como yo soy, haga como yo hago. Usted está juzgándome por mis vestidos y mi comida, mientras que yo solo miro sus motivos; si usted cree ser el cuerpo y la mente y actúa de acuerdo con ello, es culpable de la mayor crueldad —crueldad hacia su propio ser real. Comparadas con ésta todas las demás crueldades no cuentan.
Int: Usted se está refugiando en la pretensión de que no es el cuerpo. Pero usted controla el cuerpo y es responsable de todo lo que hace. ¡Permitir al cuerpo una total autonomía sería una imbecilidad, una locura!
Mah: Modérese. Yo estoy también contra toda matanza de animales por la carne o por la piel, pero me niego a darle un primer lugar. El vegetarianismo es una causa meritoria, pero no es lo más urgente; todas las causas son servidas mejor por el hombre que ha retornado a su fuente.
Int: Cuando estuve en Sri Ramanashram, sentía a Bhagavan por todas partes, omnipenetrante, omnipercibiente.
Mah: Usted tenía la fe necesaria. Aquellos que tienen verdadera fe en él le verán por todas partes y en todos los tiempos. Todo acontece acordemente a su fe y su fe es la forma de su deseo.
Int: La fe que usted tiene en usted mismo, ¿no es también la forma de un deseo?
Mah: Cuando digo: «yo soy», no quiero decir una entidad separada con un cuerpo como su núcleo. Quiero decir la totalidad del ser, el océano de la consciencia, el universo entero de todo lo que es y conoce. Yo no tengo nada que desear pues yo soy completo siempre.
Int: ¿Puede usted tocar la vida interior de otras gentes?
Mah: Yo soy las gentes.
Int: No quiero decir identidad de esencia o de sustancia, ni la similaridad de la forma. Quiero decir el hecho de entrar efectivamente en las mentes y en los corazones de los demás y participar en sus experiencias personales. ¿Puede usted y regocijarse conmigo, o usted solo infiere lo que yo siento a partir de la observación y de la analogía?
Mah: Todos los seres están en mí. Pero traer al cerebro el contenido de otro cerebro requiere un entrenamiento especial. No hay nada que no pueda lograrse por el entrenamiento.
Int: Yo no soy una proyección suya, ni usted es una proyección mía. Yo soy por mi derecho propio, no meramente como una creación de usted. Esta ruda filosofía de imaginaciones y proyecciones no me atrae. Usted está privándome de toda realidad. ¿Quién es la imagen de quién? ¿Es usted mi imagen o yo soy la de usted? ¡O yo soy una imagen en mi propia imagen! No, algo no marcha bien en alguna parte.
Mah: Las palabras revelan su vaciedad. Lo real no puede describirse, debe experimentarse. Yo no puedo encontrar palabras mejores para lo que yo sé. Lo que digo puede sonar ridículo. Pero lo que las palabras intentan transmitir es la verdad más alta. Todo es uno, por mucho que nosotros juguemos con las palabras. Y todo se hace para agradar a la única fuente y meta de todos los deseos, a quien todos nosotros conocemos como el «yo soy».
Int: Es el sufrimiento lo que está en la raíz del deseo. El impulso básico es escapar del sufrimiento.
Mah: ¿Cuál es la raíz del sufrimiento? La ignorancia de su sí mismo. ¿Cuál es la raíz del deseo? El impulso a encontrarse a usted mismo. Toda creación se afana por su sí mismo y no reposará hasta que retorne a él.
Int: ¿Cuándo retornará?
Mah: Usted puede retornar siempre que lo quiera.
Int: ¿Y el mundo?
Mah: Puede llevarlo con usted.
Int: ¿Debo esperar para ayudar al mundo hasta haber alcanzado la perfección?
Mah: ¡Ayude al mundo! No ayudará mucho, pero el esfuerzo le hará crecer a usted. No hay nada malo en intentar ayudar al mundo.
Int: Ciertamente ha habido gentes, gentes comunes, que ayudaron enormemente.
Mah: Cuando le llega al mundo la hora de ser ayudado, a algunas gentes se les da la voluntad, la sabiduría y el poder para operar grandes cambios.