Skip to main content
id da página: 561 NI-EuSou41

NI-EuSou41

Desarrolle la Actitud de Presenciador

Interlocutor: ¿Cuál es el estado de mente día a día y hora a hora de un hombre realizado? ¿Cómo ve, oye, come, bebe, está despierto y dormido, trabaja y descansa? ¿Qué prueba hay de que su estado es diferente del nuestro? Aparte del testimonio verbal de las supuestas gentes realizadas, no hay ninguna manera de verificar su estado objetivamente. ¿No hay algunas diferencias observables en sus respuestas fisiológicas y nerviosas, en su metabolismo, o en las ondas del cerebro, o en su estructura psicosomática? Mah: Usted puede encontrar diferencias, o puede que no las encuentre. Todo depende de su capacidad de observación. Sin embargo, las diferencias objetivas son las menos importantes. Lo que importa es su visión, su actitud, que es de total desapego, de total no mezclarse, de permanecer aparte.
Int: ¿No siente dolor un jnani cuando muere su hijo, no sufre? Mah: Sufre con aquellos que sufren. El evento mismo es de poca importancia, pero el jnani está lleno de compasión por el ser que sufre, bien esté vivo o muerto, en el cuerpo o fuera de él. Después de todo, el amor y la compasión son su naturaleza misma. Él es uno con todo lo que vive y el amor es esa unidad en acción.
Int: Las gentes tienen mucho miedo de la muerte. Mah: El jnani no tiene miedo de nada. Pero compadece al hombre que tiene miedo. Después de todo, nacer, vivir y morir es natural. Tener miedo no. Al evento, por supuesto, se le presta atención.
Int: Imagine que usted está enfermo —fiebre elevada, dolores, escalofríos. El médico le dice que su estado es grave, que le quedan solo unos pocos días de vida. ¿Cuál sería su primera reacción? Mah: Ninguna reacción. Como es natural que el bastoncillo de incienso se queme, así también es natural que el cuerpo muera. En realidad, es una cuestión de muy poca importancia. Lo que importa es que yo no soy ni el cuerpo ni la mente. Yo soy.
Int: Su familia estará desesperada, por supuesto. ¿Qué les diría usted a ellos? Mah: Los tópicos habituales: no temáis, la vida continúa, Dios os protegerá, pronto estaremos juntos de nuevo y cosas por el estilo. Pero para mí toda esa conmoción carece de sentido, pues yo no soy la entidad que se imagina a sí misma viva o muerta. Yo no he nacido ni puedo morir. Yo no tengo nada que recordar u olvidar.
Int: ¿Qué hay sobre las oraciones por los muertos? Mah: ¡Oh sí!, rece usted por los muertos. Les complace muchísimo. Les halaga. El jnani no necesita sus oraciones. Él es la respuesta a sus oraciones.
Int: ¿Cómo le va al jnani después de la muerte? Mah: El jnani está ya muerto. ¿Espera usted que muera de nuevo?
Int: Ciertamente, la disolución del cuerpo es un evento importante incluso para un jnani. Mah: No hay ningún evento importante para un jnani, excepto cuando alguien alcanza la meta más alta. Solo entonces se regocija su corazón. Todo lo demás carece completamente de importancia. El universo entero es su cuerpo, toda vida es su vida. Como en una ciudad iluminada, cuando se funde una bombilla, no afecta a la red, así tampoco la muerte de un cuerpo afecta al todo.
Int: Lo particular puede no importar al todo, pero importa a lo particular. El todo es una abstracción, lo particular, lo concreto, es real. Mah: Eso es lo que usted dice. Para mí puede ser lo contrario —el todo es real, la parte viene y va. Lo particular nace y renace, cambiando de nombre y de forma, el jnani es la Realidad Sin Cambio que hace posible lo que cambia. Pero él no puede darle a usted la convicción. Ella debe venir con su propia experiencia. Conmigo todo es uno, todo es igual.
Int: ¿Son el pecado y la virtud uno y lo mismo? Mah: ¡Ambos son valores hechos por el hombre! ¿Qué son para mí? Lo que acaba en felicidad es virtud, lo que acaba en sufrimiento es pecado. Ambos son estados de la mente. El mío no es un estado de la mente.
Int: Nosotros somos como los ciegos a quienes falta comprender lo que significa ver. Mah: Usted puede decirlo como quiera.
Int: ¿Es la práctica del silencio efectiva como sadhana? Mah: Todo lo que usted hace por causa de la iluminación le llevará más cerca. Todo lo que usted hace sin recordar la iluminación le aleja. ¿Pero por qué complicar las cosas? Sepa solo que usted es por encima y más allá de todas las cosas y pensamientos. Lo que usted quiere ser, ya lo es. Solo téngalo presente.
Int: Yo le oigo a usted decirlo, pero no puedo creerlo. Mah: Yo mismo estuve en la misma situación. Pero confié en mi Gurú y el probó que estaba en lo cierto. Confíe en mí, si puede. Mantenga presente lo que le digo: no desee nada, pues no le falta nada. La búsqueda misma impide que usted encuentre.
Int: ¡Usted parece ser tan indiferente a todo! Mah: Yo no soy indiferente, soy imparcial. No doy ninguna preferencia al mí mismo y a lo mío. Un cesto de tierra y un cesto de joyas, ninguno de ambos tiene preferencia. La vida y la muerte son lo mismo para mí.
Int: La imparcialidad le hace a usted indiferente. Mah: Al contrario, la compasión y el amor son mi núcleo mismo. Vacío de toda predilección, soy libre para amar.
Int: El Buddha dijo que la idea de la iluminación es extremadamente importante. La mayor parte de las gentes pasan sus vidas sin saber siquiera que hay una cosa tal como la iluminación, por no decir nada de esforzarse por ella. Una vez que han oído sobre ella, se ha plantado una semilla que no puede morir. Por lo tanto él enviaba a sus bhikhus a predicar incesantemente durante ocho meses al año. Mah: «Se puede dar comida, vestido, cobijo, conocimiento, afecto, pero el don más alto es la noticia de la iluminación», solía decir mi Gurú. Usted está en lo cierto, la iluminación es el bien más alto. Una vez que usted la tiene, nadie puede arrebatársela.
Int: Si usted hablara así en el occidente, las gentes le tomarían por loco. Mah: ¡Por supuesto, lo harían! Para el ignorante todo lo que no puede comprender es locura. ¿Y qué? Dejemos que sean como son. Yo soy como yo soy, sin ningún mérito mío, y ellos son como son, sin ninguna culpa suya. La Realidad Suprema se manifiesta a sí misma de innumerables maneras. Infinitos en número son sus nombres y formas. Todos surgen, todos se sumergen en el mismo océano, la fuente de todo es una. La búsqueda de causas y resultados es solo un pasatiempo de la mente. Lo que es, es amable. El amor no es un resultado, es el terreno mismo del ser. Dondequiera que usted vaya, encontrará ser, consciencia y amor. ¿Por qué y para qué hacer preferencias?
Int: Cuando por causas naturales se extinguen miles y millones de vidas (como ocurre en las inundaciones y en los terremotos), tal cosa no me aflige. Pero cuando un hombre muere a manos del hombre, eso me aflige extremadamente. Lo inevitable tiene su propia majestad, pero matar es evitable y, por consiguiente, feo y enteramente horrible. Mah: Todo acontece como acontece. Las calamidades, bien sean naturales o hechas por el hombre, acontecen, y no hay ninguna necesidad de sentirse horrorizado.
Int: ¿Cómo puede algo ser sin causa? Mah: En cada acontecer se refleja el universo entero. La causa última es irrastreable. La idea misma de causación es solo una manera de pensar y de hablar. Nosotros no podemos imaginar una emergencia incausada. Sin embargo, esto no prueba la existencia de la causación.
Int: La naturaleza no tiene mente, de aquí que sea irresponsable. Pero el hombre tiene una mente. ¿Por qué es tan perverso? Mah: Las causas de la perversidad son también naturales —herencia, ambiente y demás. Usted es demasiado rápido en la condena. No se inquiete por los demás. Trate su propia mente primero. Cuando se dé cuenta de que su mente también es una parte de la naturaleza, la dualidad cesará.
Int: Hay algún misterio en ello que yo no puedo sondear. ¿Cómo puede la mente ser una parte de la naturaleza? Mah: Debido a que la naturaleza está en la mente; sin la mente, ¿dónde está la naturaleza?
Int: Si la naturaleza está en la mente y la mente es mía, yo debería ser capaz de controlar la naturaleza, lo cual no es realmente el caso. Fuerzas más allá de mi control determinan mi comportamiento. Mah: Desarrolle la actitud de presenciador y encontrará en su propia experiencia que el desapego trae el control. El estado de presenciación está lleno de poder, no hay nada pasivo en él.