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id da página: 6908 Fílon De Cherubim

Philon Luta

SOBRE LOS QUERUBINES, LA ESPADA FLAMÍGERA Y CAÍN, PRIMER HOMBRE NACIDO DE HOMBRE (DE CHERUBIM)

Excertos da tradução em espanhol de JOSÉ MARÍA TRIVIÑO

Luta

77. XXIV. Trátase, en efecto, del "enemigo" que, según leemos, "dijo: 'Perseguiré y capturaré'." (Ex. XV, 9.) ¿Quién verdaderamente, puede ser enemigo más hostil para el alma que aquel que por orgullo atribuyese a sí mismo lo que es propio de Dios? Ciertamente, el hacer es propio de Dios y no es lícito adscribírselo a la creatura; lo propio del ser creado es la pasividad.1

78. Quien se anticipare a aceptar este papel pasivo como cosa propia y forzosa, fácilmente sobrellevará cuanto le sobreviniere, aun cuando fuere penosísimo; quien, en cambio, entendiere que no es cosa que le corresponda, oprimido por un peso infinito, sufrirá la pena de Sísifo2 sin poder siquiera alzar la cabeza, agobiado por todas las cosas terribles que le acosan y postran, y añadiendo a cada una de ellas la bajeza y la sumisión, pasiones propias del alma degenerada y sin virilidad. Más le valdría, en efecto, que, fortalecido en su resolución y fortificado por su propia firmeza y perseverancia, virtudes poderosísimas, aguardase a pie firme, se aprestara para la lucha y ofreciese resistencia.

79. Aclaro esto. El ser trasquilado o afeitado se ejecuta de dos maneras; o con reacción y reciprocidad o con aceptación y sumisión de parte del que es trasquilado, o afeitado. Así, mientras una oveja, una piel o la llamada zalea3 son trasquiladas por otro en actitud completamente pasiva, sin desarrollar actividad alguna ellas; el hombre, en cambio, mientras es afeitado opera conjuntamente, y se coloca y acomoda a sí mismo en la posición requerida combinando así la actividad con la pasividad. Otro tanto ocurre en la recepción de golpes.

80. Una manera es la que tiene lugar en el caso del esclavo que ha cometido faltas merecedoras de azotes o en el del hombre libre extendido sobre la rueda del suplicio en castigo de sus fechorías o en el de alguna cosa inanimada; porque son golpeadas las piedras, las maderas, el oro, la plata y todas las materias que se machacan y dividen en la fragua. La otra es propia del atleta que combate por la victoria y las coronas en un encuentro de pugilato o en el pancracio4 .

81. Por cierto que éste aparta de sí con cada una de las manos los golpes que caen sobre él y volviendo el cuello a uno y otro lado evita ser alcanzado por ellos; y a menudo apoyándose sobre la punta de los dedos de los pies y elevándose al máximo o conteniéndose y viniendo a las manos alternativamente logra mantenerse a distancia de las manos de su oponente, cuyos esfuerzos aseméjanse a un combate contra una sombra. El esclavo o el metal, en cambio, sométense sin reacción alguna soportando cuanto el que dispone determínase a ejecutar.

82. Pues bien, esta forma de pasividad jamás la admitiremos ni en lo que toca al cuerpo ni mucho menos en lo que atañe al alma; pero sí aceptaremos, dado que es forzoso que el mortal padezca, aquella que va acompañada de una reacción activa. De ese modo no nos extenuaremos enervados, postrados, doblegados anticipadamente, con las fuerzas del alma relajadas, como los afeminados; antes, por el contrario, fortalecidos con las energías de nuestra inteligencia, seremos capaces de aminorar y hacer más leve la embestida de las calamidades que nos amenazan.

83. Dado, pues, que ningún mortal aparece como sólido y firmemente dueño de cosa alguna, y los llamados señores reciben ese título como resultado de una mera opinión, no como expresión de la verdad; y puesto que es necesario que, así como hay vasallo y siervo, haya también jefe y señor en el universo; éste no puede ser otro que Dios, el único realmente gobernante y jefe; y el único de Quien con verdad puede decirse que todas las cosas son posesiones Suyas.


NOTAS

1 Es decir, el experimentar los efectos, el ser objeto de un acto sin intervenir en él como agente o autor.
2 Pena consistente en arrastrar rodando un gran peñasco hasta la cima de una montaña del Tártaro, desde la cual aquél volvía indefectiblemente a caer rodando hasta el fondo.
3 Piel de cordero.
4 Competencia atlética en la que se combinaba el pugilato y la lucha denominada greco-romana.