Interlocutor: El otro día estuve preguntándole a usted sobre las dos vías de crecimiento —de la renuncia y del goce (yoga y bhoga). La diferencia no es tan grande como parece —el Yogi renuncia para gozar; el Bhogi goza para renunciar. El Yogi renuncia primero, el Bhogi goza primero.
Mah: ¿Y qué? Deje usted al Yogi con su yoga y al Bhogi con su Bhoga.
Int: La vía del Bhoga a mí me parece la mejor. El Yogi es como un mango verde, separado del árbol prematuramente y guardado para que madure en una cesta de mimbre. Sin aire y sobrecalentado, ciertamente madura, pero se pierden el sabor y la fragancia auténticos. El mango que se deja en el árbol crece hasta su pleno tamaño, color y dulzor, un gozo en todo. Sin embargo, de algún modo el yoga tiene todas las alabanzas, y el Bhoga todas las maldiciones. Como yo lo veo, el Bhoga es el mejor de los dos.
Mah: ¿Qué le hace a usted decir eso?
Int: He visto a los Yogis y sus enormes esfuerzos. Incluso cuando se realizan, hay algo amargo o astringente en ello. Parecen pasar mucho de su tiempo en trances, y cuando hablan, meramente recitan sus escrituras. Como mucho tales jnanis son como flores —perfectas, pero sólo florecillas, que exhalan su fragancia dentro de un corto radio. Hay algunos otros, que son como bosques —ricos, variados inmensos, llenos de sorpresas, un mundo en sí mismos. Debe haber una razón para esta diferencia.
Mah: Bien, usted lo ha dicho. Según usted uno se queda retenido en su yoga, mientras que el otro ha florecido en su Bhoga.
Int: ¿Acaso no es así? El Yogi tiene miedo de la vida y busca la paz, mientras que el Bhogi es aventurero, está lleno de ánimo y de ímpetu. El Yogi está limitado por un ideal, mientras que el Bhogi está siempre dispuesto a explorar.
Mah: Todo es cuestión de desear mucho o de estar satisfecho con poco. El Yogi es ambicioso mientras que el Bhogi es meramente aventurero. Su Bhogi parece ser más rico y más interesante, pero en realidad no es así. El Yogi es agudo como el filo del cuchillo. Tiene que serlo —Âpara cortar profunda y llanamente, para penetrar infaliblemente las múltiples capas de lo falso. El Bhogi adora en muchos altares; el Yogi no sirve a nadie excepto a su propio Sí mismo verdadero.
Es enteramente vano oponer el Yogi al Bhogi. La vía de salida (pravritti) precede necesariamente a la vía de retorno (nivriti). Sentarse a juzgar y a repartir calificaciones es ridículo. Todo contribuye a la perfección última. Algunos dicen que hay tres aspectos de la realidad —Verdad-Sabiduría-Dicha. El que busca la Verdad deviene un Yogi, el que busca la Sabiduría deviene un jnani y el que busca la felicidad deviene un hombre de acción.
Int: Se nos ha hablado de la dicha de la no dualidad.
Mah: Tal dicha es más de la naturaleza de una gran paz. El placer y el sufrimiento son los frutos de las acciones —justas e injustas.
Int: ¿Qué hace la diferencia?
Mah: La diferencia está entre dar y retener. Cualquiera que sea la vía de acercamiento, finalmente todas devienen una.
Int: Si no hay ninguna diferencia en la meta, ¿por qué discriminar entonces entre diferentes acercamientos?
Mah: Deje que cada uno actúe según su naturaleza. El propósito último será servido en todos los casos. Todas sus discriminaciones y clasificaciones están muy bien, pero no existen en mi caso. Lo mismo que la descripción de un sueño puede ser detallada y exacta, aunque no tiene ningún fundamento, así también su modelo no corresponde a nada excepto a sus propias presunciones. Usted comienza con una idea y acaba con la misma idea bajo un disfraz diferente,
Int: ¿Cómo ve usted las cosas?
Mah: Uno y todo son lo mismo para mí. La misma consciencia (chit) aparece como ser (sat) y como dicha (ananda): Chit en movimiento es Ananda; Chit sin movimiento es ser.
Int: Sin embargo, usted está haciendo una distinción entre movimiento y no movimiento.
Mah: La no distinción habla en el silencio. Las palabras suscitan las distinciones. Lo no manifestado (nirguna) no tiene nombre, todos los nombres se refieren a lo manifestado (saguna). Es inútil esforzarse con las palabras para expresar lo que es más allá de las palabras. La consciencia (chidananda) es espíritu (purusha), la consciencia es materia (prakrti). El espíritu imperfecto es materia, la materia es espíritu. En el comienzo como en el fin, todo es uno.
Toda división está en la mente (chitta); no hay ninguna en la realidad (chit). El movimiento y el reposo son estados de la mente y no pueden ser sin sus opuestos. Por sí mismo nada se mueve, nada reposa. Es un grave error atribuir a las construcciones mentales una existencia absoluta. Nada existe por sí mismo.
Int: Usted parece identificar el reposo con el Estado Supremo.
Mah: Hay el reposo cono un estado de la mente (chidaram) y hay el reposo como un estado de ser (atmaram). El primero viene y va, mientras que el verdadero reposo es el corazón mismo de la acción. Desgraciadamente, el lenguaje es una herramienta mental y trabaja solo con opuestos.
Int: Como un presenciador, ¿está usted trabajando o en reposo?
Mah: La presenciación es una experiencia y el reposo es la liberación de la experiencia.
Int: ¿No pueden coexistir, como coexisten el tumulto de las olas y la quietud de la profundidad en el océano?
Mah: Más allá de la mente (chit) no hay ninguna cosa tal como la experiencia. La experiencia es un estado dual. Usted no puede hablar de la realidad como una experiencia. Una vez que se comprende esto, usted ya no buscará el ser y el devenir como separados y opuestos. En realidad son uno e inseparables, como raíces y ramas del mismo árbol. Ambos pueden existir solo en la luz de la consciencia, que, nuevamente, surge en el despertar de la sensación de «yo soy». Este es el hecho primordial. Si usted lo pierde, usted pierde todo.
Int: ¿Es la sensación de ser un producto de la experiencia solo? ¿El gran dicho (mahavakya) Tat-Sat (Eso Es) es sólo un modo de mentación?
Mah: Todo lo que se habla es sólo lenguaje. Todo lo que se piensa es sólo pensamiento. El significado real es inexplicable, aunque experienciable. El Mahavakya es verdadero, pero las ideas de usted son falsas, pues todas las ideas (kalpana) son falsas.
Int: ¿Es falsa la convicción: «Yo soy Eso»?
Mah: Por supuesto. La convicción es un estado mental. En «Eso» no hay ningún «yo soy». Con la emergencia de la sensación de «yo soy», «Eso» se obscurece, como con la salida del sol las estrellas se esfuman. Pero lo mismo que con el sol viene la luz, así también con la sensación de sí mismo viene la dicha (chidananda). La causa de la dicha se busca en el «no-yo» y así comienza la esclavitud.
Int: ¿En su vida diaria es usted siempre consciente de su estado real?
Mah: Ni consciente, ni inconsciente. Yo no tengo necesidad de convicciones. Yo vivo de coraje. El coraje es mi esencia, el cual es amor de la vida. Yo soy libre de recuerdos y de anticipaciones, despreocupado de lo que soy y de lo que no soy. Yo no soy adicto a las autodescripciones, soham y brahmasmi («Yo soy Él», «Yo soy lo Supremo») no son de ninguna utilidad para mí; yo tengo el coraje de ser como nada y de ver el mundo como es: nada. ¡Suena simple, pero inténtelo!
Int: ¿Pero qué le da a usted el coraje?
Mah: ¡Cuán viciadas están sus maneras de ver! ¿Necesita el coraje ser dado? Su pregunta implica que la ansiedad es el estado normal y que el coraje es anormal. Es justamente al revés. La ansiedad y la esperanza nacen de la imaginación —yo estoy libre de ambas. Yo soy simple ser y no necesito nada sobre lo que apoyarme.
Int: A menos de que usted se conozca a usted mismo, ¿de qué utilidad es su ser para usted? Para ser feliz con lo que usted es, usted debe saber que usted es.
Mah: El ser brilla como conocimiento, el conocimiento es calor en el amor. Todo es uno. Usted imagina separaciones y se perturba a usted mismo con preguntas. No se interese tanto en las formulaciones. El ser puro no puede ser descrito.
Int: A menos de que una cosa sea cognoscible y gozable, no tiene ninguna utilidad para mí. Primero de todo, debe devenir una parte de mi experiencia.
Mah: Usted está reduciendo la realidad al nivel de la experiencia. ¿Cómo puede la realidad depender de la experiencia, cuando ella es el terreno (adhar) mismo de la experiencia? La realidad está en el hecho mismo de la experiencia, no en su naturaleza. Después de todo, la experiencia es un estado de la mente, mientras que el ser no es en modo alguno un estado de la mente.
Int: ¡Nuevamente estoy confundido! ¿Está el ser (sat) separado del conocer (chit)?
Mah: La separación es una apariencia. Lo mismo que el sueño no está separado del soñador, así el conocer no está separado del ser. El sueño es el soñador, el conocimiento es el conocedor, la distinción es meramente verbal.
Int: Ahora puedo ver que sat y chit son uno. ¿Pero qué hay sobre la dicha (ananda) El ser y la consciencia están siempre presentes juntos, pero la dicha brilla sólo ocasionalmente.
Mah: El estado no perturbado del ser es dicha; el estado perturbado es lo que aparece como el mundo. En la no dualidad hay dicha; en la dualidad —experiencia. Lo que vine y va es experiencia con su dualidad de sufrimiento y de placer. La dicha no tiene que conocerse. Uno es siempre dicha, pero nunca dichoso. La dicha no es un atributo.
Int: Tengo otra pregunta que hacer: Algunos Yogis alcanzan su meta, pero no es de ninguna utilidad para los demás. No saben compartir, o no son capaces de hacerlo. Aquellos que pueden compartir lo que tienen, inician a otros. ¿Dónde está la diferencia?
Mah: No hay ninguna diferencia. Su manera de entenderlo es errónea. No hay ningunos otros a quienes ayudar. A un hombre rico, cuando traspasa toda su fortuna a su familia, no tiene ni un céntimo para dar a un mendigo; así es el hombre sabio (jnani) despojado de todos sus poderes y posesiones. Nada, literalmente nada, puede decirse sobre él. No puede ayudar a nadie, pues él es todo. Él es el pobre y también su pobreza, el ladrón y también su robo. ¿Cómo puede decirse que ayuda, cuando él no está separado? Quien se piensa a sí mismo como separado del mundo, que ayude al mundo.
Int: Sin embargo, hay dualidad, hay sufrimiento, hay necesidad de ayuda. Denunciándolo como un mero sueño no se logra nada..
Mah: La única cosa que puede ayudar es despertar del sueño.
Int: Se necesita un despertador.
Mah: Que, nuevamente, está en el sueño. El despertador significa el comienzo del fin. No hay ningún sueño eterno.
Int: ¿Incluso cuando es sin comienzo?
Mah: Todo comienza con usted. ¿Qué más es sin comienzo?
Int: Yo comencé al nacer.
Mah: Eso es lo que se le ha dicho a usted. ¿No es así? ¿Se vio usted a usted mismo comenzar?
Int: Yo comienzo justamente ahora. Todo lo demás es memoria.
Mah: Correcto. Lo que es sin comienzo comienza siempre. De la misma manera, yo doy eternamente, porque no tengo nada. Ser nada, no tener nada, no guardar nada para uno mismo es el mayor don, la generosidad más alta.
Int: ¿No queda ningún interés en sí mismo?
Mah: Por supuesto yo estoy interesado en mi sí mismo, pero el sí mismo es todo. En la práctica toma la forma de buena voluntad, inagotable y universal. Usted puede llamarlo amor, omnipenetrante, omniredimiente. Tal amor es supremamente activo —sin la sensación de hacer.
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