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NI-EuSou35

El Gurú Más Grande es su Sí mismo Interior

Interlocutor: Por todas partes oigo que estar libre de deseos e inclinaciones es la primera condición de la realización de sí mismo. Sin embargo, encuentro la condición de cumplimiento imposible. La ignorancia de uno mismo causa los deseos y los deseos perpetúan la ignorancia. ¡Un verdadero círculo vicioso! Maharaj: No hay ninguna condición que cumplir. No hay nada que deba hacerse, nada que deba abandonarse. Solo mire y recuerde; perciba lo que perciba, eso no es usted ni es suyo. Está ahí, en el campo de la consciencia, pero usted no es el campo ni su contenido, ni siquiera el conocedor del campo. Es su idea de que usted tiene que hacer cosas lo que le enreda en los resultados de sus esfuerzos —el motivo, el deseo, el malogro de su obtención, el sentido de frustración— todo esto le retiene a usted. Simplemente observe a todo lo que acontece y sepa que usted es más allá.
Int: ¿Significa esto que debo abstenerme de hacer algo? Mah: ¡Usted no puede abstenerse! ¡Lo que está en marcha debe continuar! Si usted se para repentinamente, se estrellará.
Int: ¿Se trata de que lo conocido y el conocedor devengan uno? Mah: Ambos son ideas en la mente y palabras que las expresan. No hay ningún sí mismo en ellos. El sí mismo no es ninguno de ambos, ni está entre ambos, ni más allá de ambos. Buscarlo en el nivel mental es fútil. Deje de buscar, y vea —es aquí y ahora— es ese «yo soy» que usted conoce tan bien. Todo lo que necesita hacer es dejar de considerarse a usted mismo dentro del campo de la consciencia. A menos de que usted ya haya considerado estas cuestiones cuidadosamente, escucharme a mí una vez más no servirá de nada. Olvide sus pasadas experiencias y logros, permanezca desnudo, expuesto a los vientos y a las lluvias de la vida y usted tendrá una posibilidad.
Int: ¿Tiene la devoción (bhakti) algún lugar en su enseñanza? Mah: Cuando usted no está bien, va a un médico que le dice lo que anda mal y cuál es el remedio. Si tiene confianza en él, esa confianza simplifica las cosas: usted toma la medicina, sigue las restricciones de la dieta y se pone bien. ¡Pero si no confía en él, todavía puede tener una posibilidad, o bien puede estudiar medicina usted mismo! En todos los casos es su deseo de recuperarse el que le mueve, no el médico. Sin confianza no hay ninguna paz. Usted siempre confía en una persona u otra —puede ser su madre o su esposa. De todas las gentes, el conocedor del sí mismo, el hombre liberado, es el más digno de confianza. Pero no basta con confiar sólo. Usted debe desear también. Sin deseo de liberación, ¿de qué utilidad es la confianza de que usted puede adquirir la liberación? Deseo y confianza deben ir juntos. Cuanto más fuerte es el deseo, tanto más fácilmente viene la ayuda. El Gurú más grande es impotente mientras el discípulo no está deseoso de aprender. El anhelo y la seriedad son importantísimos. La confianza vendrá con la experiencia. Sea devoto de su meta —la devoción hacia aquél que puede guiarle vendrá por sí sola. Si su deseo y su confianza son fuertes, actuarán y le llevarán a usted a su meta, pues usted no causará retrasos por vacilaciones ni compromisos. El Gurú más grande es su sí mismo interior. Verdaderamente, él es el maestro supremo. Solo él puede llevarle a su meta, y solo él le recibe al final del camino. Confíe en él y no necesitará ningún Gurú exterior. Pero, nuevamente, usted debe tener el fuerte deseo de encontrarle y no hacer nada que cree obstáculos y retrasos. Y no malgaste energía y tiempo en lamentos. Aprenda de sus errores y no los repita.
Int: ¿Si a usted no le importa que le haga una pregunta personal?... Mah: Sí, adelante.
Int: Veo que usted está sentado sobre una piel de antílope. ¿Cómo concuerda esto con la no violencia? Mah: Toda mi vida de trabajo he sido un fabricante de cigarros, contribuyendo así a que las gentes arruinaran su salud. Y enfrente de mi puerta la municipalidad ha puesto un lavatorio público, que arruina mi salud. En este mundo violento, ¿cómo puede uno mantenerse alejado de la violencia de uno u otro tipo?
Int: Ciertamente toda la violencia evitable debería evitarse. Y sin embargo en la India cada santo tiene su piel de tigre, de león, de leopardo o de antílope para sentarse sobre ella. Mah: Quizás se debe a que en los tiempos antiguos no había plásticos disponibles y a que la piel era lo mejor para aislarse de la humedad. ¡El reumatismo no tiene ningún encanto, ni siquiera para un santo! Así surgió la tradición de que para las meditaciones largas se necesitaba una piel. Lo mismo que la piel de tambor en un templo, así es la piel de antílope de un Yogi. Nosotros apenas lo notamos.
Int: Pero el animal tuvo que ser matado. Mah: Yo nunca he tenido noticia de que un Yogi haya matado a un tigre por su piel. Los matarifes no son Yogis y los Yogis no son matarifes.
Int: ¿No debería usted expresar su desaprobación negándose a sentarse sobre una piel? Mah: ¡Qué idea! Yo desapruebo el universo entero, ¿por qué solo una piel?
Int: ¿Qué hay de malo en el universo? Mah: El olvido de su Sí mismo es el daño más grande; todas las calamidades fluyen de ahí. Cuide usted de lo más importante, lo menos importante cuidará de sí mismo. Usted no hace limpieza en una habitación oscura. Abre las ventanas primero. Dejar entrar la luz hace todo más fácil. Así pues, pospongamos la mejora de los demás hasta que nos hayamos visto a nosotros mismos como nosotros somos —y hayamos cambiado. No hay ninguna necesidad de dar vueltas y vueltas en una ronda de preguntas sin fin; encuéntrese a usted mismo y todo se colocará en su lugar apropiado.
Int: El impulso de retornar a la fuente es muy raro. ¿Es realmente natural? Mah: Ir hacia afuera es natural en el comienzo, ir hacia adentro —lo es en el final. Pero en realidad los dos son uno, lo mismo que inspirar y expirar son uno.
Int: De la misma manera, ¿no son uno el cuerpo y el morador en el cuerpo? Mah: Los aconteceres en el tiempo y el espacio —el nacimiento y la muerte, la causa y el efecto— éstos pueden ser tomados como uno; pero el cuerpo y lo incorporado no son del mismo orden de realidad. El cuerpo existe en el tiempo y el espacio, es transitorio y limitado, mientras que el morador es atemporal y aespacial, eterno y omnipenetrante. Identificar los dos es un grave error y la causa de sufrimiento sin fin. Usted puede hablar de la mente y del cuerpo como uno, pero el cuerpo-mente no es la realidad subyacente.
Int: Quienquiera que sea, el morador tiene el control del cuerpo y por lo tanto es responsable de él. Mah: Hay un poder universal que controla y es responsable.
Int: ¿Así pues, puedo hacer lo que quiera y echar la culpa a algún poder universal? ¡Qué fácil! Mah: Sí, muy fácil. Dése usted cuenta del Movedor Único detrás de todo lo que se mueve y déjelo todo a Él. Si usted no vacila, ni hace trampa, ésta es la vía más corta a la realidad. Permanezca sin deseo ni temor, abandonando todo control y toda responsabilidad.
Int: ¡Qué locura! Mah: Sí, locura divina. ¿Qué hay de malo en dejar que se vaya la ilusión del control y de la responsabilidad personal? Ambos están solo en la mente. Por supuesto, mientras se imagine que es usted mismo quien controla, debe imaginar también que es usted mismo el responsable. Lo uno implica lo otro.
Int: ¿Cómo puede lo universal ser responsable de lo particular? Mah: Toda la vida sobre la tierra depende del sol. Sin embargo usted no puede culpar al sol por todo lo que acontece, aunque es la causa última. La luz causa el color de la flor, pero ni lo controla ni es responsable de él directamente. Lo hace posible, eso es todo.
Int: Lo que no me gusta en todo esto es lo de refugiarse en algún poder universal. Mah: Usted no puede batirse con los hechos.
Int: ¿Los hechos de quién? ¿Los suyos o los míos? Mah: Los suyos. Usted no puede negar mis hechos, pues no los conoce. Si los conociera, no los negaría. Aquí se encuentra la dificultad. Usted toma sus imaginaciones por hechos y mis hechos por imaginación. Yo sé con toda certeza que todo es uno. Las diferencias nos separan. O bien usted no es responsable de nada, o bien lo es de todo. Imaginar que usted controla y es responsable de un solo cuerpo es únicamente la aberración del cuerpo-mente.
Int: Sin embargo, usted está limitado por su cuerpo. Mah: Solo en las cuestiones concernientes al cuerpo. Esto no me molesta. Es como soportar las estaciones del año. Vienen, se van —apenas me afectan. De la misma manera, los cuerpos-mentes vienen y se van —la vida está siempre buscando nuevas expresiones.
Int: En la medida en que usted no pone todo el peso del mal sobre Dios, estoy satisfecho. Puede haber un Dios para todo, lo sé, pero para mí es un concepto proyectado por la mente humana. Él puede ser una realidad para usted, pero para mí la sociedad es más real que Dios, pues yo soy tanto su criatura como su prisionero. Los valores de usted son la sabiduría y la compasión; el valor de la sociedad es el egoísmo sagaz. Yo vivo en un mundo totalmente diferente del suyo. Mah: Nadie le obliga.
Int: Nadie le obliga a usted pero yo estoy obligado. Mi mundo es un mundo malo, lleno de sangre y de lágrimas, de fatiga y de sufrimiento. Eludirlo por medio del intelectualismo, suscitando teorías de evolución y de karma es meramente sumar insultos a la injuria. El Dios de un mundo malo es un Dios cruel. Mah: Usted es el dios de su mundo y usted es ambas cosas, estúpido y cruel. Deje que Dios sea un concepto —su propia creación (de usted). Encuentre quién es usted, cómo ha llegado usted a vivir, anhelando la verdad, la bondad y la belleza en un mundo lleno de maldad. ¿De qué utilidad es su argumentación a favor o contra Dios, cuando usted no sabe quien es Dios ni de qué está usted hablando? El Dios nacido del miedo y de la esperanza, formado por el deseo y la imaginación, no puede ser el Poder Que Es, la Mente y el Corazón del universo.
Int: Estoy de acuerdo en que el mundo en el que vivo y el Dios en el que creo son ambos criaturas de la imaginación. ¿Pero de qué manera son creados por el deseo? ¿Por qué imagino yo un mundo tan doloroso y un Dios tan indiferente? ¿Qué hay de malo en mí para que yo me torture a mí mismo tan cruelmente? El hombre iluminado viene y me dice: «es solo un sueño al que hay que poner fin», ¿pero acaso no es él mismo una parte del sueño? Me encuentro atrapado y no veo ninguna salida. Usted dice que usted es libre. ¿De qué es usted libre? Por amor del cielo no me alimente con palabras, ilumíneme, ayúdeme a despertar, puesto que es usted quien me ve agitándome en mi sueño. Mah: Cuando digo que yo soy libre, meramente afirmo un hecho. Si usted es un adulto, está libre de la infancia. Yo soy libre de toda descripción e identificación. Oiga usted lo que oiga, vea usted lo que vea, piense usted lo que piense, yo no soy eso. Yo estoy libre de ser un percepto, o un concepto.
Int: Sin embargo, usted tiene un cuerpo y depende de él. Mah: De nuevo usted asume que su punto de vista es el único correcto. Repito: Yo no he sido, yo no soy, y yo no seré un cuerpo. Para mí esto es un hecho. Yo también estuve bajo la ilusión de haber nacido, pero mi Gurú me hizo ver que el nacimiento y la muerte son meras ideas —el nacimiento es meramente la idea: «yo tengo un cuerpo», y la muerte: «yo he perdido mi cuerpo». Ahora bien, cuando yo sé que yo no soy un cuerpo, el cuerpo puede estar aquí o puede no estar —¿qué diferencia constituye eso? El cuerpo-mente es como una habitación. Está aquí, pero yo no necesito vivir en ella siempre.
Int: No obstante, hay un cuerpo y usted cuida de él. Mah: El poder que ha creado el cuerpo cuida de él.
Int: Estamos saltando de un nivel a otro todo el tiempo. Mah: Hay dos niveles a considerar —el físico— de los hechos, y el mental —de las ideas. Yo soy más allá de ambos. Ni sus hechos, ni sus ideas son míos. Lo que yo veo es más allá. Cruce a mi lado y vea conmigo.
Int: Lo que quiero decir es muy simple. Mientras yo crea: «yo soy el cuerpo» no puedo decir: «Dios cuidará de mi cuerpo». Dios no lo hará. Le dejará pasar hambre, enfermar y morir. Mah: ¿Qué más espera de un mero cuerpo? ¿Por qué está tan ansioso a su respecto? Debido a que piensa que usted es el cuerpo, lo quiere indestructible. Usted puede extender su vida considerablemente mediante prácticas apropiadas, pero ¿por cuál bien último?
Int: Es mejor vivir mucho y con salud. Eso nos da una posibilidad de evitar los errores de la infancia y de la juventud, las frustraciones de la madurez, las miserias y la imbecilidad de la vejez. Mah: No faltaba más, viva mucho. Pero usted no es el patrón. ¿Puede decidir los días de su nacimiento y de su muerte? Nosotros no estamos hablando el mismo lenguaje. La suya es una charla hecha de creencias, prendidas todas de suposiciones y de asumiciones. Usted habla con seguridad sobre cosas de las que no está seguro.
Int: Sin embargo, yo estoy aquí. Mah: Usted no está todavía aquí. Yo estoy aquí. ¡Entre! Pero usted no quiere. Usted me quiere hacer vivir su vida, sentir sus sentimientos, usar su lenguaje. Yo no puedo hacerlo, y ello no le ayudaría. Usted debe venir a mí. Las palabras son de la mente y la mente obscurece y distorsiona. De ahí la necesidad absoluta de ir más allá de las palabras y de pasar a mi lado.
Int: Tómeme. Mah: Lo estoy haciendo, pero usted resiste. Usted da realidad a los conceptos, mientras que los conceptos son distorsiones de la realidad. Abandone toda conceptualización y permanezca silente y atento. Sea serio en esto y todo irá bien para usted.