Realidad del sufrimiento.
Es una locura negar la existencia del sufrimiento, como lo es el resignarse a sufrirlo o el atribuirle engañosas virtudes.
No: sólo es admisible la actitud que exalta estas palabras atribuidas a Buda: «Yo sólo enseño dos cosas: el sufrimiento y la liberación del sufrimiento.»
Pero, ¿por qué se sufre? La respuesta a esta cuestión constituye la primera de las Cuatro Nobles Verdades. Sufrimos, dice Buda, por una doble razón: porque estamos junto a lo que odiamos, o porque estamos separados de lo que amamos. El mundo está enfermo, los hombres no son ya hombres, porque continuamente ponen dificultades a todo: aquí se identifica la lección fundamental y perenne de los Maestros.