VIDE: Monos; Monachos; Trespasse; Davy Anacorese; Danielou Anachoresis
EVANGELHO DE JESUS: Mt 2:12-22; Mt 4:12; Mt 9:24; Mt 12:15; Mt 14:13; Mt 15:21; Mt 27:5; Mc 3:7; Jo 6:15
En el texto en prosa que separa unos de otros los versos de Aitareya Brahmana VII.15, se afirma llanamente que Rufo aceptó el consejo de Indra, y que anduvo errante en el «bosque» por un período de seis años; de hecho, devino lo que en otras partes se llama un parivraijaka, o un «caminante pobre», y, como lo sugiere la palabra sramena, un sramana o «afanado»; la totalidad del contexto implica claramente, no la vida de un vanaprastha, o anacoreta que vive en el bosque, ocupando una cabaña, sino la de un sannyasin, u «hombre pobre» errante, de quien generalmente puede asumirse que ha recibido las últimas iniciaciones y que se han celebrado sus ritos funerarios, de manera que ha devenido lo que Rumi llama (Mathnawi VI.723 sig.) un «hombre muerto que camina», uno que ha «muerto antes de morir», o como lo expresa Katha Upanisad VI.4, uno que «ha sido capaz de despertar antes de la disolución del cuerpo» (asakad boddhum prâk sarirasya visransah); apenas necesitamos agregar que en la India se ha dado por hecho que haber muerto así a todo propium, a todo sentido de «yo y mío», es virtualmente sinónimo de una liberación de la mortalidad y de todos los demás «males». Sin embargo, sí podemos agregar que el estado de errantes sin hogar es análogo al del «Pájaro Rojo que no tiene nido» (Rig Veda Samhita X.55.6), y al del Hijo del Hombre que no tiene «donde reposar su cabeza», pues como lo explica el Pañcavimsa Brahmana XI.15.1, «el “nido” es ganado, el nido es hijos, el nido es “hogar”»; y la asimilación es tanto más significativa porque el nombre «Rufo» es uno de los nombres del Sol, y porque nuestro Rufo es de linaje solar; el hecho de que el Indra solar haya sido su gurú está perfectamente dentro del orden. Tomando en consideración todas estas cosas, en relación con la designación de Indra como el «Camarada» del viajero, es imposible no acordarse de la institución del Compañerazgo que floreció en Europa en la Edad Media, e incluso mucho más tarde, y para la cual puede reclamarse una antigüedad inmemorial. Nosotros no podemos llevar más lejos estas indicaciones aquí, y remitimos al lector al número especial de Le Voile d’Isis que trata «Le Compagnonage», número aparecido en abril de 1934. En relación con el bastón del peregrino, sólo citaremos la observación de que «Por consiguiente, tenemos aquí una equivalencia exacta del caduceo hermético al brahma-danda o bastón brahmánico» (ídem, p. 151), agregando que el «bastón de tres zancadas (de Visnu)» se ha reconocido como un aspecto del Eje del Universo (sánscrito skambha, aksa, griego stauros). Así pues, hay una metafísica del viaje, de la misma manera que, como observaremos ahora, hay una metafísica de los juegos. Según esto, apenas es necesario señalar que con el declive del peregrinaje, también se ha perdido el arte del viaje.
Guenon Vedanta
Sankara enumera tres atributos que corresponden en cierto modo a otras tantas funciones del Sannyâsî poseedor del Conocimiento, el cual, si este conocimiento es plenamente efectivo, no es otro que el yogi ( NA: El estado de Sannyâst es propiamente el último de los cuatro âshramas ( los tres primeros son los de Brahmachârî o "estudiante de la Ciencia sagrada", discípulo de un Guru, de Grihastha o "amo de la casa", y de Vanaprastha o "anacoreta" ); pero el nombre de Sannyâts también se extiende a veces, como se ve aquí, al Sâdhu, es decir, al que ha cumplido la realización perfecta, y que es ativarnâshramî, así como lo hemos dicho más atrás. ): estos tres atributos son en el orden ascendente, bâlya, pânditya, y mauna ( Comentario sobre los Brahma-Sûtras, 3er Adhyâya, 4 Pâda, sûtras 47 a 50. ). El primero de estos términos designa literalmente un estado comparable al de un niño ( bâla ) ( NA: Cf. estas palabras del Evangelio: "El Reino del Cielo es para los que se asemejan a estos niños... Quienquiera que no reciba al Reino de Dios como un niño, no entrará en él" ( San Mateo XIX, 24; San Lucas, XVIII, 16 y 17 ). ): es un estado de "no expansión", si se puede hablar así, donde todas las potencias del ser están por así decir concentradas en un punto, y realizan por su unificación una simplicidad indiferenciada, aparentemente semejante a la potencialidad embrionaria ( Este estadio corresponde al "Dragón oculto" del simbolismo extremo oriental. — Otro símbolo que se emplea frecuentemente es el de la tortuga que se retira enteramente al interior de su concha. ). En un sentido un poco diferente, pero que completa el precedente ( ya que ahí hay a la vez reabsorción y plenitud ), es también el retorno al "estado primordial" del que hablan todas la tradiciones, y sobre el que insisten más especialmente el taoísmo y el esoterismo islámico; este retorno es efectivamente una etapa necesaria en la vía que conduce a la Unión, ya que es solo a partir de este "estado primordial" como es posible rebasar los límites de la individualidad humana para elevarse a los estados superiores ( NA: Es el "estado edénico" de la tradición judeocristiana; por eso es por lo que Dante sitúa el Paraíso terrestre en la cima de la montaña del Purgatorio, es decir, precisamente en el punto donde el ser abandona la Tierra o el estado humano, para elevarse a los Cielos ( designados como el "Reino de Dios" en la precedente cita del Evangelio ). ).
Padres do Deserto
O fato de se retirar para um lugar deserto. O termo grego significa uma partida, uma fuga para fora do mundo cotidiano. Trata-se de um escolha anti-social que só mais tarde tomará um sentido religioso. Centenas de camponeses, escravos, ladrões, no Egito greco-romano, fugiam para os desertos para escapar do fisco, de seus mestres ou da justiça — o que praticavam era denominado de anachoresis. Mais tarde o termo veio a ser aplicado aos eremitas e santos, diante da prática que realizavam de abandono do mundo. (Jacques_Lacarrière, LES HOMMES IVRES DE DIEU).
Simeão, o Novo Teólogo: Método para la Santa Oración y Atención
Viene en segundo lugar la intensidad de la salmodia. Cuando la resistencia del corazón ha debilitado y disminuido las pasiones, el deseo de la reconciliación con lo divino inflama el espíritu. El espíritu así reconfortado atrapa, por medio de la atención, a los pensamientos que aparecen en la superficie del corazón. Luego, nuevamente, se entrega a la segunda oración y atención. Entonces se desencadena la tempestad de los espíritus, los soplos de las pasiones empiezan a trastornar el abismo del corazón, pero la invocación del Señor Jesús los disipa y los funde como a la cera. Expulsados, agitan sin embargo, mediante las sensaciones, la superficie del espíritu, luego la bonanza no tarda en hacerse sentir. Pero, escapar a todo esto sin combatir es imposible. Es el privilegio de aquel que ha llegado a la edad adulta, del anacoreta cumplido, asiduo en la atención ininterrumpida del corazón.
Upanixades: Upanishad du Rénoncement
Segundo Alyette Degrâces-Fahd, renunciar, etimologicamente, se associa à família do latim nuntius «mensageiro», de onde nuntiare «anunciar». Renuntiare tem portanto o sentido de «anunciar o retiro de», «revogar». O primeiro sentido que dá o Larousse do século XIX é «desistir de toda pretensão», «não mais se apegar», o que corresponde ao sânscrito samnyas, «depôr».
A experiência do renunciante — quer dizer aquele que se abre ao mumukshu, àquele que busca a liberação, desde o momento em que, dizem os upanixades, é qualificado (adhikara) para a partida, para esta estranha vida de errante — radicaliza todas as nossas experiências; como através de um espelho, ela nos torna visíveis no momento, enquanto nós os vivemos através da sucessão, e faz aparecer em plena claridade o que poderíamos viver obscuramente, secretamente ou pontualmente. (v. RENÉ GUÉNON)
[René Guénon et l’actualité de la pensée traditionnelle. Actes du Colloque International de Cerisy-la-Salle: 13-20 juillet 1973]
Para o Brahmane sannyasin, é preciso ser mais humilde do que um fio de erva; para a Índia, esse é o nível mais elevado. O Cristianismo não teria sido simplesmente uma vulgarização, uma democratização, uma tendência perigosa a difundir o nível mais elevado do sannyasin, sem respeitar os graus de iniciação? O missionário cristão que anuncia o nível mais elevado de espiritualidade assemelha-se ao missionário da Râma-Krishna Mission que só prega o Vedanta.
O que quero dizer é que o nível mais elevado do Cristianismo foi atingido na Índia: é o Sannyasin, o renunciante.