iaomai: curar, restabelecer; iasis: curação; iama: curação; iatros: médico
VIDE: MILAGRES DE JESUS
E disse o Senhor: Qual é, pois, o mordomo fiel e prudente, a quem o senhor pôs sobre os seus servos (therapeia=servente em sentido figurativo), para lhes dar a tempo a ração? (Lc 12:42)
Iaomai aparece en el NT en 26 ocasiones (de las cuales 20 en los sinópticos y en Hech); iasis, 3 veces (y sólo en Lc); iatros, 6 veces, y a excepción de Col 4, 14 («Lucas el médico»), sólo en los sinópticos; iama, 3 veces en 1 Cor 12.
La estadística nos muestra ya que este grupo de vocablos (prescindiendo de iama) se emplea de un modo predominante en los sinópticos, espec. en Lc (20 pasajes de un total de 38).
El uso del verbo iaomai concuerda en los evangelios y en Hech con el de therapeuo. (Excertos do Dicionário Internacional Teológico do Novo Testamento, Coenen, Beyreuther, Bietenhard)PHILOKALIA
Jean-Claude Larchet: TERAPÊUTICA DAS DOENÇAS ESPIRITUAIS
Uno de nuestros fines, en esta obra, es mostrar toda la importancia que reviste en la tradición ortodoxa, lo que Vladimir Lossky llama «la imagen médica». Si los Padres — como lo veremos luego — hicieron un uso tan frecuente en sus enseñanzas, si la encontramos en la casi totalidad de los textos litúrgicos usados en la Iglesia Ortodoxa como también en el texto del ritual de la mayoría de sus sacramentos, si muchos concilios la han aprobado en sus cánones, en fin, si ha sido recibida por toda la Tradición, es porque constituye — ya lo mostraremos — una forma particularmente adecuada de representar el modo de nuestra salud, de un valor al menos equivalente al de nuestro rescate.
Esta imagen posee además un fundamento escriturístico particularmente sólido. El Redentor es también el Salvador; si hemos sido rescatados, también hemos sido salvados: se olvida a menudo que el verbo "sozo" (salvar), frecuentemente utilizado en el Nuevo Testamento, significa no solamente «librar o salvar de un peligro», sino también «curar» y que la palabra "soteria" (salud) señala no sólo la liberación, sino también la curación1 . El nombre mismo de Jesús significa "Yahweh salva" (Mt 1,21; Hch 4,12), dicho de otro modo: «cura», y Cristo se presenta a Sí mismo, muy directamente, como un médico, por otra parte como tal lo anuncian a menudo los profetas (cf. Is 53,5; Sal 102,3) y los evangelistas lo caracterizan así (cf. Mt 8,16-17) y la parábola evangélica del buen samaritano puede muy bien ser considerada como una representación del Cristo médico. Finalmente, buen número de sus contemporáneos, en su vida terrestre, fueron atraídos hacia Él, como hacia un médico.
Los Padres, casi unánimemente y a partir del primer siglo, le aplicaron en forma corriente el nombre de Médico, agregando a menudo los calificativos de "grande", "celestial", "supremo", precisando, además, según el contexto "de los cuerpos", "de las almas", más frecuentemente "de las almas y los cuerpos", subrayando que Él vino a sanar al hombre todo entero. Este nombre figura en el centro mismo de la liturgia de s. Juan Crisóstomo y en la mayoría de las formas sacramentales. Se la halla constantemente en casi todos los servicios litúrgicos de la Iglesia Ortodoxa y en buen número de las fórmulas de oración.
NOTAS: