Pierre Gordon: A imagem do mundo na Antiguidade
No Irã, a Grande Montanha se denomina o Hara-Berezaiti, que veio a ser por transformação fonética, o Albordj dos parses, e o Berecyntho da Frígia. Um dos mais antigos capítulos dos livros atribuídos a Zoroastro a chama Airyana Vaedja. Ela é o ponto de partida da humanidade e o onfalos ou o Polo do Mundo. Ao redor dela, se movem o sol e os planetas. Dele borbulha uma fonte divina, Ardvi-Shoura, mãe de todas as águas. Esta fonte forma a princípio um lago, no meio do qual cresce a Árvore de Vida. Aí se situa a morada de Ahura Mazda. Daí as águas descem para a terra em quatro grandes correntes, que se dirigem para as quatro regiões do espaço. Estas correntes são postas em relação com os quatro cavalos atrelados ao carro da Mãe da fonte santa (Ardvi-Shoura-Anahita): Encontramos assim os homens-animais do neolítico.
Henry Corbin: Corpo Espiritual e Terra Celeste
El libro mazdeísta del Génesis (Bundahishn) nos describe la formación de las montañas con un rasgo sorprendente: ante el ataque de las Potencias demoníacas de Ahriman, la Tierra fue víctima de un temblor y se estremeció de horror y rebeldía. La Tierra erigió sus montañas para ofrecer una muralla, y surgió en primer lugar la poderosa cadena de montañas que la rodea, llamada en el Avesta "Hara berezaiti". Etimológicamente es el persa Alburz, y es el nombre que actualmente tiene la cadena montañosa que bordea el norte de Irán, de oeste a este; y es allí también entre las cimas y las altas llanuras internas de esta cadena, donde la tradición sasánida situó los distintos episodios de la historia sagrada del zoroastrismo. Por esta razón podemos dejar de lado toda discusión de topografía material positiva para considerar tan sólo la Imagen, la Forma imaginal en tanto que órgano de percepción, y tal como se percibe a través de una psico-geografía, de una geografía imaginal.
Es evidente que estamos muy lejos de la visión común y de las evidencias positivas. El Alburz no ha dejado de crecer durante ochocientos años: doscientos años hasta la pausa de las estrellas, doscientos años hasta la de la Luna, doscientos años hasta la del Sol, doscientos años hasta la de las Luces infinitas. Éstos son los cuatro grados del Cielo mazdeísta. El Alburz es en realidad la montaña cósmica, erigida por el supremo esfuerzo de la Tierra para no separarse del Cielo. Es "la montaña resplandeciente ... donde no hay noche ni tinieblas, ni enfermedad con mil muertos, ni infección creada por los demonios" . Allí se encuentran palacios divinos creados por los Arcángeles. Todas las demás montañas proceden de ella, como un árbol gigantesco que crece y extiende sus raíces, de las que surgirán otros árboles. El sistema montañoso forma pues una red en la que cada cumbre traba un nudo . Ante su enumeración (se ha aludido a una cifra de 2.244), se ha tratado de identificarlas, unas como "reales", otras como "míticas". De unas y otras digamos más bien que lo único que se nos muestra con certeza es su Forma imaginal, la Imago, órgano y forma de visión a la vez en el mundus imaginalis.
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