Carregando...
 
Skip to main content

Ditos

ESCRITURAS — DITOS

LOGIA JESUS

Apotegmas: Coletânea de ditos dos Padres do Deserto.



Titus Burckhardt: Excertos da versão espanhola do livro "Introduction aux doctrines ésotériques de l'Islam"

Os chamados "hadith" do Profeta são sentenças, ou palavras do Profeta transmitidas fora do Corão por uma cadeia de intermediários conhecidos; há duas espécies de ahadith: hadith qudsi ("sentença sagrada") designa uma revelação direta, onde Deus fala na primeira pessoa pela boca do Profeta; hadith nabawi, onde o Profeta fala em sua própria pessoa.

Ya que el sufismo representa el aspecto interior del Islam, su doctrina es, en substancia, un comentario esotérico del Corán. El propio Profeta ha suministrado la clave para cualquier exégesis coránica en sus enseñanzas transmitidas oralmente y verificadas por la concordancia de las cadenas de intermediarios1. Entre estos dichos proféticos algunos son fundamentales para el Sufismo: los que el Profeta enunciaba no en su cualidad de legislador sino como santo contemplativo —y que destinaba a aquellos de sus compañeros que más tarde serían los primeros maestros sufíes— y también los dichos donde Dios habla directamente por la boca del Profeta y que se llaman «sentencias santas» (ahâdît qudsiya). Estos últimos responden al mismo grado de inspiración que el Corán, aunque no al mismo modo «objetivo» de revelación; además enuncian verdades que no estaban destinadas a toda la comunidad religiosa, sino sólo a los contemplativos. De aquí es de donde parte la exégesis sufí del Corán.

Para juzgar la autenticidad de los ahâdît del Profeta, algunos «especialistas» creen que se pueden establecer los siguientes criterios, a pesar de trece siglos de erudición musulmana: 1.º Si un hâdît puede interpretarse en favor de un grupo o de cualquier escuela, es que, con seguridad, ha sido inventado. Si, por ejemplo, es en defensa de la vida espiritual, son los sufíes quienes lo han inventado; si, en cambio, facilita un argumento a los literalistas hostiles a la espiritualidad, son ellos quienes lo han ideado. 2.º Cuanto más completa es la cadena de los intermediarios —indicada por los tradicionalistas—, hay más oportunidad de que el hâdît mencionado sea falso porque, se piensa, la exigencia de pruebas se acrecienta en función del alejamiento histórico. Semejantes argumentos son peculiarmente diabólicos, pues, en resumen, se reducen al razonamiento siguiente: si no me proporcionas una prueba, es que no tienes razón; si la suministras, es que tienes necesidad de ello y por lo tanto también estás equivocado. ¿Cómo estos orientalistas pueden creer que innumerables sabios musulmanes —hombres que temían a Dios- hayan podido inventarse deliberadamente sentencias proféticas? Se diría que la mala fe es lo más natural del mundo; pero los “especialistas” ni siquiera tienen el sentido de las incompatibilidades psicológicas.