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id da página: 9719 ANANDA COOMARASWAMY O SENHOR DOS SOPROS R. M. Grant

Sopro dos Sopros Transmigrante

O SENHOR DOS SOPROS E O ÚNICO TRANSMIGRANTE

Este transmigrante «Senor de los Soplos» es el Soplo (prana), «el excelentísimo» (vasistha, Brhadaranyaka Upanishad VI.1, 14)1 , Brahma, Prajapati, el que se divide a sí mismo quíntuple y múltiplemente para soportar y sustentar al cuerpo, para despertar a sus hijos, para llenar estos mundos (Prasna Upanishad II.3; Maitri Upanishad II.6, VI.26), permaneciendo, no obstante, indiviso en las cosas divididas (Bhagavad Gita XIII.16, XVIII.20). A él, en tanto que Prajapati, se le dice, «Es a ti, a ti mismo, que eres contranacido (pratijayase)2 , a ti todos tus hijos (prajah = rasmayah, Prana, devah, bhutani) traen tributo (balim haranti)3 , oh Soplo» (Prasna Upanishad II.7). Por este Prajapati este cuerpo nuestro es erigido en posesión de consciencia (cetanavat), pasando él, como su conductor, de un cuerpo a otro (pratisariresu carati), imbatido por el brillante y obscuro fruto de sus actos, o más bien de esos actos de los cuales él, como nuestro Hombre Interior (antah purusa)4 , es el actuador (karayitr) y espectador (preksaka) más bien que el hacedor (Maitri Upanishad II.6-III.3). Este Prajapati es igualmente «el Soplo divino que, ya sea transmigrando o no (samcarans casamcarans ca)5 , no es danado ni afligido, y a quien todos los seres sirven», y con respecto a quien se dice además que «por más que sus hijos sufran, eso les incumbe solo a ellos, a él sólo va el bien, el mal no alcanza a los dioses» (Brhadaranyaka UpanishadI.5.20).

Así este Uno, de quien se habla por muchos nombres, nace y renace por todas partes. «Invisible, Prajapati se mueve en la matriz (carati garbhe antah) y nace diversamente» (bahudha vi jayate, Atharva Veda Samhita X.8.13, cf. Mundaka Upanishad II.2.6); «La Persona espira6 y suspira en la matriz, y entonces nace de nuevo cuando tú, oh Soplo, das la vida» (Atharva Veda Samhita. XI.4.14, cf. Jaiminiya Upanishad Brahmana III.8.10-XI.1); «sólo Tú, oh Sol, naces por todo el mundo» (eko visvam pari bhuma jayase, Atharva Veda Samhita XIII.2.3)7 ; «Un único Dios que habita en la mente, de antiguo nació y está ahora en la matriz» (Atharva Veda Samhita X.8.28 = Jaiminiya Upanishad Brahmana III.10.12). Podrían citarse textos similares con una mayor extensión, pero bastará por ahora observar el énfasis que se pone en el hecho de que es siempre Uno el que nace diversa y recurrentemente: es decir, Él, que es «indiviso, aunque es como si estuviera dividido por su presencia en los seres divididos» (Bhagavad Gita XIII.16 y XVIII.20), pues Él es «Uno como él es en sí mismo, y muchos como él es en sus hijos» (Satapatha Brahmana X.5.2.16), que no son Seres independientemente, sino Seres por participación8 .


NOTAS:
1 Lo que implica a Agni quien como el «Fuego de la Vida» es el «Soplo de la Vida»; cf. Heráclito, fr. 20, y Coomaraswamy, «Medidas del Fogo».
2 Brhadaranyaka Upanishad II.1.8 pratirupo 'smaj jayase; cf. Svetasvatara Upanishad II.16, V.11. El Sí mismo es el Padre del Soplo y consubstancial (Maitri Upanishad VI.1); lo mismo que el padre e hijo humanos, de acuerdo con la doctrina normal de que el padre mismo renace en su progenie (Rg Veda Samhita V.4.10, VI.70.3; Brhad Devata VII.50; Aitareya Brahmana VII.13; Aitareya Aranyaka II.5; Bhagavad Gita IV.7, 8, etc.), la única doctrina india de renacimiento sobre la tierra. Es un carácter lo que así renace; es en su «otro sí mismo» donde el padre parte a la muerte; y a menudo se nos recuerda (Satapatha Brahmana, passim) que los muertos han partido «de una vez por todas». La herencia de la vocación está conectada con la doctrina tradicional (pues no es solamente india) del renacimiento progenitivo. De la misma manera in divinis, el Padre renace como el Hijo; cf. el Alma redemptoris Mater... tu quaegenuisti tuum sanctum genitorem cristiano.
4 El puruso 'ntasthah de Maitri Upanishad VI. 10; Purusha sarvasu pursu purisayah de Brhadaranyaka Upanishad II.5.18; sarvesam bhutesam antahpurusah de Aitareya Áranyaka III.2.4, descrito como el veedor invisible, etc., y como «indómito» (anata), es decir, anabhibhuta como en Maitri Upanishad II.7; Vamadeva garbhe... sayanah de Aitareya Áranyaka II.5; Agni a yah puram narminim adidet... satatma de Rg Veda Samhita I.149.3. Para la distinción entre este Hombre Interior y nuestro hombre exterior (el sí mismo elemental, bhutatman) cf. II Corintios 4:16, «Is qui foris est noster homo corrumpitur tamen is qui intus est renovatur de die in diem», como Maitri Upanishad III.2. No cabe duda de que San Juan 1:14 debe comprenderse como «Y el Verbo se hizo carne, y habitó en nosotros» (en emin) más bien que «entre nosotros», pues, por el cual «entre», la Encarnación se consideraría solo históricamente.
5 Es decir, ya sea inmanente o ya sea transcendente; o bien «anda errante en el Campo, junto con sus actos (ksetre samcarati... svakarmabhih, Svetasvatara Upanishad V.3, 7)», o bien permanece solo.
6 El descenso dentro de la obscuridad ciega de la matriz, dentro del infierno (niraya, Maitri Upanishad III.4); desde la cual uno viene al ser de nuevo, siendo salvado de esa primera muerte por el Sol (Jaiminiya Upanishad Brahmana III.9.1, III.10.4). Cf. San Bernardo, prius morimur nascituri (De grad. humilitatis 30). Atharva Veda Samhita, apanati = Jaiminiya Upanishad Brahmana, mriyate.
7 Quien como la Persona Sacrificial «fue derramado sobre la tierra desde Oriente a Occidente» (aty aricyata pascad bhumin atho purah, Rg Veda Samhita X.90.5).
8 «Et inspexi cetera infra te, et vidi nec omnino esse nec omnino non esse: esse quidem, quoniam abs te sunt, non esse autem, quoniam id quod es non sunt» (Y miré las demás cosas que están por bajo de ti, y vi que ni son en absoluto ni absolutamente no son; son ciertamente, porque proceden de ti, más no son, porque no son lo que eres tú.) (San Agustín, Confesiones, VII.11). Este «es y no es» es esencialmente la doctrina budista de satto = existencia.