O SENHOR DOS SOPROS E O ÚNICO TRANSMIGRANTE
Este transmigrante «Senor de los Soplos» es el Soplo (prana), «el excelentísimo» (vasistha, Brhadaranyaka Upanishad VI.1, 14)1 , Brahma, Prajapati, el que se divide a sí mismo quíntuple y múltiplemente para soportar y sustentar al cuerpo, para despertar a sus hijos, para llenar estos mundos (Prasna Upanishad II.3; Maitri Upanishad II.6, VI.26), permaneciendo, no obstante, indiviso en las cosas divididas (Bhagavad Gita XIII.16, XVIII.20). A él, en tanto que Prajapati, se le dice, «Es a ti, a ti mismo, que eres contranacido (pratijayase)2 , a ti todos tus hijos (prajah = rasmayah, Prana, devah, bhutani) traen tributo (balim haranti)3 , oh Soplo» (Prasna Upanishad II.7). Por este Prajapati este cuerpo nuestro es erigido en posesión de consciencia (cetanavat), pasando él, como su conductor, de un cuerpo a otro (pratisariresu carati), imbatido por el brillante y obscuro fruto de sus actos, o más bien de esos actos de los cuales él, como nuestro Hombre Interior (antah purusa)4 , es el actuador (karayitr) y espectador (preksaka) más bien que el hacedor (Maitri Upanishad II.6-III.3). Este Prajapati es igualmente «el Soplo divino que, ya sea transmigrando o no (samcarans casamcarans ca)5 , no es danado ni afligido, y a quien todos los seres sirven», y con respecto a quien se dice además que «por más que sus hijos sufran, eso les incumbe solo a ellos, a él sólo va el bien, el mal no alcanza a los dioses» (Brhadaranyaka UpanishadI.5.20).
Así este Uno, de quien se habla por muchos nombres, nace y renace por todas partes. «Invisible, Prajapati se mueve en la matriz (carati garbhe antah) y nace diversamente» (bahudha vi jayate, Atharva Veda Samhita X.8.13, cf. Mundaka Upanishad II.2.6); «La Persona espira6 y suspira en la matriz, y entonces nace de nuevo cuando tú, oh Soplo, das la vida» (Atharva Veda Samhita. XI.4.14, cf. Jaiminiya Upanishad Brahmana III.8.10-XI.1); «sólo Tú, oh Sol, naces por todo el mundo» (eko visvam pari bhuma jayase, Atharva Veda Samhita XIII.2.3)7 ; «Un único Dios que habita en la mente, de antiguo nació y está ahora en la matriz» (Atharva Veda Samhita X.8.28 = Jaiminiya Upanishad Brahmana III.10.12). Podrían citarse textos similares con una mayor extensión, pero bastará por ahora observar el énfasis que se pone en el hecho de que es siempre Uno el que nace diversa y recurrentemente: es decir, Él, que es «indiviso, aunque es como si estuviera dividido por su presencia en los seres divididos» (Bhagavad Gita XIII.16 y XVIII.20), pues Él es «Uno como él es en sí mismo, y muchos como él es en sus hijos» (Satapatha Brahmana X.5.2.16), que no son Seres independientemente, sino Seres por participación8 .
NOTAS: