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id da página: 9083 Unidade Multiplicidade

Unidade Multiplicidade


VIDE: Uno Nous Alma

Ananda Coomaraswamy: Persona
«Uno como él es allí, y muchos como él es en sus hijos aquí» (Satapatha Brahmana X.5.2.16, cf. Bhagavad Gita XIII.27, 30 y Plotino, Enéadas IV.4.2), es decir, los «rayos», pues los rayos del Sol son sus hijos (Jaiminiya Upanishad Brahmana II.9.10). Así él es «sin cuerpo en los cuerpos» (Katha Upanishad II.22), «indiviso en sus divisiones, en los seres elementales» (Bhagavad Gita XVIII.20, XIII.16): 'O asomatos, outos o polysomatos mallon de pantosomatos (Hermes, Lib. V.10 A).

Henry Corbin: O Paradoxo do Monoteísmo
Lo que hay que pensar, pues, es la relación del ser con el ente. Tenemos dos hipótesis: El Uno absolutamente Uno ¿transciende al Ser? ¿O bien es concomitante con el Ser, con el Acto-ser que transciende los entes? La primera interpretación es la de Platón, tal como la defendía Proclo. La encontramos de nuevo en los teósofos del ismailismo, en la escuela de Rajab Ali Tabrízí, entre los shaykhíes. La fuente del ser es super-ser, está más allá del ser, hyperousion.

Lo que se denomina el Primer Ser es entonces en realidad el Primer hecho-ser. La segunda interpretación es la de los ishraqíyún de Sohravardi y de la escuela de Ibn Arabi. El Uno transcendental y el Ser transcendental se encuentran recíprocamente en el concepto mismo de Luz de Luces, origen de los orígenes, etc. Pero en uno y en otro caso la procesión del ser es esencialmente teofanía. Es la idea que se encuentra en Occidente en Juan Scoto Erígena. Es exactamente también la de Ibn Arabi. Por desgracia, nunca se han comparado.

Para hacerse comprender, nuestros autores recurren a las comparaciones, por ejemplo la de la tinta y las letras, el motivo de la Tinta cósmica y el Tintero primordial. La tinta es única, las letras múltiples. Sería ridículo pretender, con el pretexto de que no hay más que una sola tinta, que las letras no existen. No habría entonces nada que leer. Es la terrible confusión entre wojud y mawjud, y es ser incapaz de ver simultáneamente lo Uno y lo múltiple. Lo Uno transcendente es por tanto lo unífico, lo unitivo, lo que constituye el ente como ente, puesto que, a menos que siendo el ser sea cada vez un ente (una planta, un color, una montaña, un bosque, una especie, un grupo), no habría más que caos, no existirían los seres. Ser un ente es ser constituido uno, ser unificado por el Uno unífico. Pero entonces los actos ontológicos múltiples, unificando los entes, son siempre el único Acto-ser del Uno, y deben ser representados por 1x1x1... En otras palabras, la Unitud del Uno unífico no es una unidad aritmética, sino ontológica. Yeso es lo que significa laysa fil-wojud siwá Alláh. En cambio, los entes múltiples actualizados por el Uno unífico son representados por 1+1+1... Tenemos así, pues, la doble manera de representar la compresencia de lo Uno y lo múltiple, que me fue sugerida, por otra parte, por el gran místico Ruzbehán Baqli de Shidz.

A partir de ahí comprendemos todo el alcance de declaraciones lapidarias como las de Haydar Amoli: quien contempla lo divino (al-Haqq) al mismo tiempo que lo creatural (al-Khalq), es decir, lo Uno al mismo tiempo que lo múltiple, y recíprocamente, sin que ninguno de los dos vele al otro, ése sí es un unitario, un teomonista auténtico, en sentido verdadero (mowahhid haqiqi). En cambio, quien contempla lo divino sin contemplar lo creatural, al Único sin lo múltiple, ése atestigua quizá la unidad de la Esencia sin más, pero no integra la totalidad, en él no se realiza en acto esa integración.

PÁGINAS:
René Guénon: A multiplicidade saindo da unidade?
Tantra: Unidade e Diversidade
Hans Jonas: Uno e Múltiplo