Exemplarismo
Lo que se representa en nuestro diagrama presupone ya la separación (dvedha, Brhadaranyaka Upanishad 1.4.3) de los que habían estado estrechamente abrazados (samparisvaktau, ídem), es decir, del conocedor y lo conocido, del sujeto y el objeto, de la esencia y la naturaleza, del Cielo y la Tierra, como lo indica el alejamiento de la circunferencia desde el centro. Esta separación y procesión divina (krama = dvitva, Taittiriya Pratisakhya XXI. 16)1 es coincidente con el nacimiento del Hijo (Indragni), de la Luz (jyotis), del Sol, «Savitr el creador, que lleva las formas visibles de todas las cosas» (visva rupani prati muncate kavih, savita, Rg Veda Samhita V.81.2); «por la separación de ese antes, vino este ahora» (prathamah, krntatrad esam upara udayan, Rg Veda Samhita X.27.23). En otras palabras, el acto de ser implícito en las palabras «Yo soy lo que Yo soy», «Yo soy Brahman»2 , aunque enteramente un acto de auto-intención, deviene, desde un punto de vista externo, el acto de creación, el cual es al mismo tiempo una generación (prajanana) y una creación intelectual (manasa) per artem (tasta) y ex voluntate (yatha vasam, kamya); pues el Hijo «en quien fueron creadas todas las cosas» (Colosenses 1:16) es también su forma y ejemplar, toda la ocasión de su existencia3 , y es por lo que, por consiguiente, la especie y la belleza son propias del Hijo a quien en tanto que la Palabra, es decir, como concepto, San Agustín llama el «arte» de Dios4 .
«Ello se conoció, ciertamente, que "Yo soy Brahman", con lo cual ello devino el Todo» (Brhadaranyaka Upanishad I.4.10). Esto no representa, por supuesto, una consideración empírica de la propia mentalidad de uno como objeto sino que es el acto de ser puro, donde ser y conocer son la misma cosa; ello no contradice en modo alguno las magníficas palabras de Erigena, «Dios no conoce lo que Él mismo es, pues Él no es ningún qué; y esta ignorancia sobrepasa todo conocimiento».
Brhadaranyaka Upanishad I.4.10, «Ello devino el Todo» (sa idam sarvam bhavati), corresponde a Rg Veda Samhita VIII.58.2, «Un solo Fuego está encendido múltiplemente, un solo Sol está presente a uno y a todos, una sola Aurora ilumina este Todo; eso que es solo Uno deviene este Todo (ekam va idam vi babhuva sarvam)», y es parafraseado también en conexión con el Buddha, Samyutta Nikaya II.212, «Siendo yo Uno devengo muchos, y siendo muchos devengo Uno (eko pi bahudha homi, bahudha pi hutva eko homi)». Cf. también Maitri Upanishad VI.26 y Katha Upanishad V.12, «Quien hace a Su única forma ser múltiple» (ekam rupam bahudha yah karoti).