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id da página: 6498 Serenidade

Serenidade

SERENIDADE


VIDE: apatheia; Gelassenheit

A palavra alemã, usada por Mestre Eckhart para deixar, é lassen. Lassen significa deixar, no sentido de abandonar, largar, afastar-se de. Mas, o que deixo ou largo fica, por assim dizer, entregue a si mesmo, desligado de mim. É deixado ser ele nele mesmo. Por isso, a forma participial passiva de lassen, gelassen significa solto, livre, à vontade, na identidade de si mesmo. E esse estado de se ser a própria identidade de si mesmo é ser reto, justo ou estar bem. E o que está bem consigo mesmo é sereno. Por isso gelassen quer dizer também sereno, e Gelassenheit, serenidade. E nessa acepção que lassen significa deixar ser. E como deixar ser evoca algo ou alguém livre de, lassen pode ser ouvido também como soltar o que está preso, desprender, desligar, desatar ou libertar. E enquanto ato em que a alma se liberta de seus apegos às coisas, às criaturas, a si mesma, ao que não é a sua própria essência, lassen foi traduzido como desapegar-se, despojar-se, renunciar, se abnegar, se expropriar. Traduzido assim, o verbo lassen recebeu uma forte conotação ascética de renúncia e abnegação, de expropriação ou esvaziamento de si. Por isso, na primeira leitura do texto de Eckhart acima citado, o deixar soa de imediato como desprender-se na renúncia e abnegação de tudo que é criatura, para tornar-se livre, vazio para Deus. Compreender a Eckhart dentro dessa colocação ascética da espiritualidade cristã usual é correto. Só que, com isso, talvez se passe por cima de um momento essencial na compreensão da Gelassenheit do Pensamento Medieval. [Frei Hermógenes Harada: Excertos de "Ensaios de Filosofia"]


L'un des termes-clés dans le vocabulaire très riche du détachement, est gelâzenheit, en allemand moderne Gelassenheit. Nous retrouverons ce mot dans un autre contexte, mais sa première signification est morale. Il désigne précisément l'attitude d'un être qui regarde les objets et les événements non plus selon leur utilité, mais qui les accepte en leur autonomie. Cette attitude fait renoncer aux influences, et elle procure l'égalité d'âme. Aussi peut-on traduire ce mot par « résignation infinie » et par « sérénité ». Les deux traductions disent la désaccoutumance à posséder les choses, et à se posséder soi-même. Lâzen, lassen, signifie « laisser », « restituer la liberté », « délier ». Ce n'est que secondairement qu'il veut dire « abandonner », « rejeter », ou encore « ignorer ». Celui qui a appris le « laisser-être » restitue toutes choses en leur primitive liberté, il rend toutes choses à elles-mêmes. Il a désappris de les asservir à ses projets, il s'est dépouillé de toute affirmation de soi où l'inhibent la curiosité et l'ambition mêlées. [Reiner Schürmann: Mestre Eckhart ou a Alegria Errante]

«Sentado en el olvido», un hombre tiene un aspecto tan extraño y diferente del hombre corriente que resulta fácilmente reconocible para un profano. En el libro II, Zhuangzi da una descripción de este tipo de hombre. Se trata de Nanguo Ziqi, o Ziqi del Sur, supuestamente un gran sabio de Chu que vivía retirado. Para Zhuangzi, se trataba sin duda de la personificación del concepto mismo de Hombre Perfecto.

Una vez, Ziqi del Sur se hallaba apoyado sobre una banqueta. La mirada fixa en el cielo, respiraba profunda y suavemente. Por completo inconsciente de su existencia física, parecía haber perdido el sentido de los «asociados» [las oposiciones entre «yo» y «las cosas» o entre el «ego» y «los demás»].

Yancheng Ziyou [uno de sus discípulos], que, en pie, se hallaba presente, le preguntó: «¿Qué os sucede, Maestro? ¿Cómo es posible que el cuerpo se torne como un árbol seco, y la mente, como ceniza muerta? El Maestro que se apoya en esta banqueta ya no es el que antaño se apoyaba en ella». Ziqi contestó: «Haces bien en preguntármelo, Yan. [Parezco distinto de antes] porque me he perdido a mí mismo. Pero ¿eres capaz de entender [el verdadero sentido de] esto?.


Seguidamente, el gran Maestro describe al desconcertado discípulo el estado de «pérdida del ego» y le narra lo que ha experimentado en dicho estado. El resultado es la célebre visión del Viento cósmico, uno de los pasajes más bellos y rebosantes de fuerza de todo el Zhuangzi. Citaré ol pasaje en el capítulo siguiente. Aquí bastará con señalar que las palabras del Maestro «me he perdido a mí mismo» se refieren a «olvidar sentado», lo contrario de «galopar sentado».

Pero ¿qué es exactamente estar «sentado en el olvido»? ¿Cómo puede uno experimentarlo? Se trata de algo extremadamente difícil o, más exactamente, casi imposible de transmitir en palabras. Sin embargo, Zhuangzi lo intenta.

En el libro VI, da su propia definición de dicho estado:

¿Cuál es el significado de «sentarse en el olvido»?

Significa que todos los miembros del cuerpo se disuelven, y las actividades de las orejas y de los ojos [o sea las actividades de todos los órganos de los sentidos] quedan abolidas, de modo que el hombre se libera de su forma y de su mente [o sea de su identidad física y mental], y se une y unifica con lo Omnipresente [o sea la Vía, que todo lo impregna]. Esto es lo que llamo «sentarse en el olvido».


Por fuera, físicamente, todas las partes del cuerpo se «disuelven» y se olvidan, lo que equivale a decir que la consciencia del «ego» corporal desaparece. Por dentro, todas las actividades mentales quedan «abolidas», de modo que no queda nada de la consciencia del «ego» interior como centro y principio unificador de la actividad mental humana. Zhuangzi denomina el resultado de este total «olvido» de lo interior y lo exterior del «yo» {xu}, el Vacío, un estado espiritual y metafísico en que nada obstruye la omnipresente actividad de la Vía. [Toshihiko IzutsuSufismo e Taoismo]