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Roda

SÍMBOLOS — RODA


VIDE: RODA-RAIOS; CÍRCULO; OUROBOROS; CICLO

Segundo Pierre Riffard trata-se de um símbolo de uso nas tradições do Ocidente e do Oriente. O simbolismo universal da roda, que analiticamente contém aquele do círculo, do vazio, dos raios, do eixo e do movimento, representa o devir do mundo em sua ordem.

A Roda Cósmica representa o ciclo cósmico. A expressão «rodas do mundo» (rotae mundi) é rosa-cruz: «Nossos ciclos (rotae mundi) começam com o Fiat divino, e terão fim com o Pereat, embora o relógio divino registre todos os minutos, e que tenhamos dificuldade em soar as horas inteiras» (Ecos da Fraternidade).

A Roda da Fortuna é a imagem mental ou figurada do curso dos eventos na medida que vêm de Deus ou aportam boas ou más coisas, eventos benéficos ou maléficos, continuamente. O Arcano X do Tarô se chama «Roda da Fortuna»; mostra uma roda de seis raios sobre um suporte de dois braços, três macacos agarrados à roda. Simboliza a mudança.

No Budismo, a Roda da Lei (Dharmachakra) é definida desde a primeira exposição de Buda em seu primeiro sermão. Este foi o sermão de Benares sobre as quatro verdades: existência da «dor», origem da «dor» no desejo, cessação da «dor» pelo cessação do desejo, cessação do desejo graças às oito atitudes.Esta roda de oito raios as oito vias do caminho que leva a cessação da «dor»: visão perfeita, representação perfeita, palavra perfeita, atividade perfeita, meio de subsistência perfeito, aplicação perfeita, presença de espírito perfeita, posição do psiquismo perfeita. «O Bem-aventurado Buda pôs em movimento a Roda da Lei da qual ninguém aqui em baixo pode inverter o movimento».

A Roda da Vida ou Roda da Existência (samsara) é um desenho budista mostrando um círculo cortado por seis raios (os seis mundos ou vias: devas, asuras, humanos, espíritos, animais, infernos, com no interior destes raios três animais (o galo, a serpente, o porco = o desejo, a cólera, a ignorância) e no exterior destes raios o Mestre da Morte. Trata-se de uma alegoria representando os destinos inferiores.

Na Tradição indiana há também as rodas do corpo sutil, denominadas Chakras.



René Guénon: A RODA CÓSMICA; A FLOR E A RODA; CÚPULA E RODA

La figura geométrica de la que se deriva la rueda es la figura del círculo con su centro; en el sentido más universal, el centro representa el Principio, simbolizado geométricamente por el punto como lo es aritméticamente por la unidad, y la circunferencia representa la manifestación, que es «medida» efectivamente por el radio emanado del Principio1 ; pero esta figura, aunque muy simple en apariencia, tiene no obstante múltiples aplicaciones desde puntos de vista diferentes y más o menos particularizados 2 . Concretamente, y es esto lo que nos importa sobre todo en este momento, puesto que el Principio actúa en el Cosmos por medio del Cielo, éste podrá ser representado igualmente por el centro, y entonces la circunferencia, en la que se detienen de hecho los radios emanados de éste, representará el otro polo de la manifestación, es decir, la Tierra, correspondiendo la superficie misma del círculo, en este caso, al dominio cósmico todo entero; por lo demás, el centro es unidad y la circunferencia es multiplicidad, lo que expresa bien los caracteres respectivos de la Esencia y de la Substancia universales. Podremos limitarnos también a la consideración de un mundo o de un estado de existencia determinado; entonces, el centro será naturalmente el punto donde la «Actividad del Cielo» se manifiesta en ese estado, y la circunferencia representará la materia secunda de ese mundo, que desempeña, relativamente a él, un papel correspondiente al de la materia prima al respecto de la totalidad de la manifestación universal3 .

Marco Pallis: RODA DA EXISTÊNCIA


NOTAS:
2 En astrología, es el signo del Sol, que es en efecto, para nosotros, el centro del mundo sensible, y que, por esta razón, se toma tradicionalmente como un símbolo del «Corazón del Mundo» (cf. APERCEPCIONES SOBRE LA INICIACIÓN, cap. XLVII); ya hemos hablado suficientemente sobre el simbolismo de los «rayos solares» como para que apenas haya necesidad de recordarle a este propósito. En alquimia, es el signo del oro, que, en tanto que «luz mineral», corresponde, entre los metales, al Sol entre los planetas. En la ciencia de los números, es el símbolo del denario, en tanto que éste constituye un ciclo numeral completo; desde este punto de vista, el centro es 1 y la circunferencia 9, que forman juntos el total de 10, ya que la unidad, al ser el principio mismo de los números, debe ser colocada en el centro y no sobre la circunferencia, cuya medida natural, por lo demás, no se efectúa por la división decimal, así como lo hemos explicado más atrás, sino por una división según múltiplos de 3, 9 y 12.
3 Para todo esto, uno podrá remitirse a las consideraciones que hemos desarrollado en EL REINO DE LA CANTIDAD Y LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS.